miércoles, 29 de octubre de 2014

Sentimiento de Culpa

El sentimiento de culpa es una emoción inmovilizante y destructiva, que puede aparecer en cualquier momento de la vida.

Así es como me siento yo ahora mismo, tengo este sentimiento horrible que sé que no me merezco, pero que yo misma me impongo al preguntarme cómo podría...

 El lunes de la pasada semana fui con Canija a su control periódico de peso, porque Canija hace honor a su nombre y es chiquitita. Se sale de gráficas, de las creadas con niños alimentados a biberón y las de la OMS para niños alimentados con leche materna. Por debajo, bastante por debajo. Pero como sigue creciendo despacito, pues sólo la controlan mensualmente: que crece, fenomenal, que no, pues nos derivaran al hospital a que la hagan pruebas de la hormona de crecimiento, entre otros. Por ahora siguen controlándola en el centro de salud. He de decir que esto me genera estrés, porque aunque no vivimos pendientes de una báscula sí que nos condicionan las cifras que mes a mes nos regale el dichoso aparato.

Canija llevaba desde el viernes de hace dos semanas sin apenas comer porque tenía fiebre y un poco de tos. Por suerte comía teta y como no creía que fuera nada urgente, esperé al lunes para que la echaran un ojo además de pesarla. Se encontraba activa aunque con fiebre y con muchas ganas de cachondeo, pegando patadas a un balón y corriendo con sus hermanos. Después de pesarla y de coger en el último mes 10 gramos, en el mes anterior perdió peso, pasó a mirarle los pulmones como yo le pedí. No sonaban demasiado bien, por lo que aerosoles y control al día siguiente. Aquello no mejoró en 24 horas, radiografía, moco en el pulmón derecho con posibilidad de consolidarse, total que al hospital. Al entrar y ver que su saturación era del 91% pensé que ya no salíamos de allí.

 Aerosoles, oxígeno, etc, etc. Y después de varias horas y gracias a su excelente estado anímico, la dieron el alta con vigilancia extrema y volver al día siguiente. Bronconeumonía. No quisieron ingresarla porque efectivamente ella estaba colaboradora, jugaba, comía teta (aunque entonces su saturación bajaba a 88%) y reía muchísimo, así que mejor dormir en casa con 4 puf de ventolín cada 2-4 horas, antibiótico y corticoides y volver al hospital al día siguiente.

Miércoles y jueves en el hospital por el día y por la noche en casa ha hecho que se vaya recuperando poco a poco y así sigue a poquitos, peeeeeeeeeeero apenas comía. Total que ha perdido ya medio kilo y yo desespero. No sé ni que hacer porque a mí no me deja darle absolutamente nada excepto teta.

Al verme incapaz de que coma otra cosa que no sea teta, me ha crecido en mi interior un sentimiento de culpa por no producir más leche y alimentarla ahora que está malita con lo único que quiere. Y sí, mi pecho produce exactamente lo que Canija necesita y no más, pero aún así, sigo sintiendo esa horrible sensación y no dejo de echarme la culpa. Ver cómo tu hija pierde peso y cada día está más débil porque no quiere comer, genera un miedo difícil de gestionar, muy difícil.

Siempre que me llega este sentimiento de culpa me acuerdo de una gran amiga que ha recorrido ese camino de ida y de vuelta y que sabe gestionarlo. Yo, por desgracia, no lo consigo y admiro mucho su capacidad, su tenacidad y su fuerza interior. Sé que ella ha sufrido mucho para llegar a ese punto, como bien dice ha ido y ha vuelto, yo todavía me encuentro a medio camino. Me ayuda muchísimo hablar con ella y me siento una imbécil, por suerte ella siempre está ahí para escucharme y apoyarme, gracias bonita si lo lees.

Suelo ser demasiado retrospectiva hacia mí misma, pero me jode serlo en estos momentos porque siento impotencia y busco en mí el problema para encontrar una solución, pero ahora mismo el problema no soy yo. ¿Os ha ocurrido alguna vez lo mismo?

Canija va mejor, muy despacito, lleva días con diarrea porque además de estar ella mala hemos tenido un par de virus más que nos han afectado a todos, menos a Bichito, todo sea dicho.

viernes, 17 de octubre de 2014

Una vida de placeres

Una de las cosas que aprendí de Loreto Laguna el pasado sábado en #UnDiaDeCalma fue que dar las gracias cada día por algo nos hace sentir más felices. Para que algo se convierta en hábito debe de hacerse 21 días seguidos y yo quiero ponerlo en práctica.

Dar las gracias libera endorfinas que son las hormonas de la felicidad, así que voy a hacerlo pero a mi manera. Me explico: Voy a dar las gracias por tres cosas diferentes cada día y voy a empezar por mis hijos, que es lo que más quiero en el mundo. Voy a centrarme en ellos, que como son tres me vienen al pelo y voy a dar las gracias para verbalizar algo que me haya producido felicidad plena. Así, a lo largo del día podré tener conciencia de esos momentos y me acompañarán en el día. Allá voy:

- Gracias Canija porque he podido despertarte hoy comiéndote a besos. 
Qué preciosa está la jodía dormida, verla con sus ojos cerrados y quieta, descansando plácidamente. Poder acercarme a ella, tumbarme sin que se despierte y comenzar a darle besitos, por su cara, por su cuello y olerla mientras se despereza es maravilloso. Gracias, ha sido verdaderamente un placer.

- Gracias Pequeñín por tirarme al suelo de un abrazo y hacerme bollo.
Porque reírse por las mañanas es lo mejor del mundo y aunque últimamente tú y yo estamos con un tira y afloja, esta mañana ha sido súper divertido, sobre todo cuando han venido tus hermanas y se han tirado encima nuestro al grito de: BOLLOOOOOOOOO!!!!

- Gracias Bichito por tu ternura, tu despertar dulce y tus abrazos y besos.
Tener una hija tan dulce me hace ver la vida de color de rosa. A mí no me gustaba el rosa y desde que la tengo a ella me encanta. Te mira con esos ojos de amor que sólo puedes derretirte.

Yo he notado que vengo más alegre, aunque yo ya lo soy un rato, pero cuando he tenido algún bajoncillo me he acordado de estos tres momento y he empezado a sonreír.

¿Vosotros dais las gracias cada día? ¿Os unís a mí?

miércoles, 15 de octubre de 2014

Luz al final del túnel

Shhhh!!! Yo creo que Canija me lee, mejor dicho estoy segura que me lee los pensamientos antes de los que escriba porque esta entrada empecé a escribirla ayer y hoy hemos pasado una noche regulera. Aún así quiero contaros nuestros avances.

Después de escribir la última entrada sobre el sueño de Canija y mi cansancio, sobre la intención de hablar con la pediatra y buscar respuestas haciéndole una analítica o un estudio del sueño, de pronto empezó a dormir y, por lo tanto, empezamos a descansar. Hemos pasado de golpe y porrazo, de 5-10 despertares nocturnos y con desvelos de 1 hora una a dos veces en la noche, a 2-3 despertares y tachán!!! 0 desvelos. Como lo leéis 0 DESVELOS!!!! (Esta noche no cuenta).

Llevamos así 1 semana y he tardado en contároslo porque el día que iba a hacerlo se desveló media hora, así que preferí esperar por si aquello no auguraba mejoras. Pero, contra todo pronóstico, Canija va durmiendo mejor, mucho mejor. Incluso una noche la acosté a las 22 y eran las 5 de la mañana y todavía no había aparecido por mi habitación. Yo estaba preocupada, pero me quedé esperándola y escuchando los sonidos de la respiración de mis hijos, tranquila y disfrutando relajada de no tener sueño.

Después de muchos meses yo había conseguido dormir 5 horas del tirón, 5 HORAS!!! Lo escribo y me parece increíble. Apareció media hora después en mi cama, yo la estaba esperando, no tenía ni pizca de sueño. Después de meses y meses sobreviviendo con 2-3 horas diarias en tramos de 15-30 minutos, 5 horas me cargaron las pilas y no fui capaz de dormirme. No ha habido otra noche igual con tantas horas del tirón, pero esta última semana hemos dormido muy bien, con una media de 5-6 horas de sueño diarias y con unas 3 horas del tirón cada noche (repito, esta noche no cuenta).

Mi cuerpo está acostumbrado a dormir escasas horas y en cuanto cojo un sueño de 3-4 horas seguidas, luego me cuesta mucho volverme a dormir y muchas veces ni lo consigo. Si esto sigue así, que lo espero y lo deseo con todas mis fuerzas, tendré que reaprender a dormir, porque ahora mismo tengo tal desbarajuste que necesito recuperar hábitos saludables para obtener un descanso óptimo.

Cualquier mejoría, por pequeña que sea, para mí es un peldaño más de la escalera, es un hito que me acerca a conseguir mi objetivo. En lo que más he notado estas horas de sueño es en mi paciencia y en el control de mi ira, aunque aquí me queda un largo camino todavía por recorrer. Muchos meses sin apenas dormir, muchos días de gritos y de no conseguir controlar esta ira, han hecho mella en mí, pero siento que voy a ser capaz de gestionarla.

Aunque esta noche ha sido regulera, quería compartir esta luz tan brillante al final del túnel, este atisbo de esperanza que parecía que jamás ocurriría y que me hacer sentirme mucho más fuerte en mis convicciones. Habrá muchas noches malas, no voy a engañarme, y en este momento todavía serán las que más, pero por fin empiezan a no ser todas. Así que ánimo a todas aquellas familias que como nosotros tienen una Canija en su vida, que les ha robado el corazón y, también el descanso. Por suerte, todo llega.

Aprovecho la entrada de hoy

¡¡¡FELIZ ANIVERSARIO DE NOVIOS ALE!!! TE QUIERO

martes, 14 de octubre de 2014

#UnDiaDeCalma by Medela

Medela y yo estamos en perfecta sintonía. Ya os he dicho muchas veces que una de las cosas por las que yo creo y apoyo a Medela es por lo que invierten en lactancia materna. Medela no es sólo una marca de sacaleches, es una empresa que se dedica también a la investigación y que contribuye apoyando a las madres lactantes y sus bebés.

Cuando hace 10 días recibí la invitación para asistir a un evento que organizaba el sábado 11/10 para celebrar la semana mundial de la lactancia materna asentí sin revisar si quiera de qué iba. Por qué? Fácil, pues porque estaba segura que me iba a encantar, porque mis chicas Medela son increíbles y tengo una estrecha relación con ellas, por lo que confío muchísimo en todo lo que hacen.

Dije que sí y luego más detenidamente revisé qué íbamos a hacer. Fue entonces cuando pensé: "Lo habrán preparado para mí?"
"La Calma será el objetivo de este encuentro, donde una coach acreditada te explicará cómo superar las situaciones de estrés y una consultora de lactancia IBCLC te aconsejará sobre cómo conciliar trabajo y lactancia materna.
Además, podrás disfrutar de una sesión de Mindfulness mientras tu pareja aprende yoga para bebés y los niños se divierten en nuestra ludoteca."
Estas chicas saben perfectamente necesitaba, Calma y me vino genial, en serio.

Escuché a una coach y anoté mentalmente algunas pautas para momentos familiares de estrés, que ya he puesto en práctica, todo sea dicho. Además, compartir con ella mis intentos frustrados para conseguir gestionar mi ira, me hizo verbalizar lo que más me preocupa en la crianza de mis hijos. Me está costando mucho y en algunas ocasiones, sobre todo cuando me falta el sueño, no lo consigo. Pero estoy segura que lo conseguiré, no me cabe la menor duda.

La sesión de Mindfulness me asombró porque gracias a ella pude darme cuenta el fuerte dolor de espalda que tengo. Lo siguiente hubiera sido que Medela hubiera puesto un fisio, pero ya era mucho pedir.

Y aunque la conciliación del trabajo con la lactancia materna lo tengo más que superado, escuchar a una IBCLC es siempre un placer.

El programa del evento poco y mucho tenía que ver con la lactancia materna, pero lo que más me gustó fueron sus ganas por cuidarnos y ayudarnos en el día a día con nuestras familias. Pero ya no sólo a nosotros, sino también a nuestros pequeños. Mis hijos lo pasaron pipa haciendo actividades:

  • pintaron y construyeron una araña y una medusa, que podéis ver en la imagen junto a mi "acreditación" (jijiji, de estas tengo ya un pañao)
  • hicieron "yoga" por decirlo de alguna manera, aunque como bien las expliqué en la misma frase no hay cabida para Canija y relax, 
  • disfrutaron comiendo todo lo que allí les prepararon (a ellos y a nosotros) - (Nota mental para Medela: Por favor, la próxima menos donuts y chuches, que mi Pequeñín se comió un montón de ellos!!)
Salimos de allí encantados porque toda la familia pasó una mañana muy agradable. Rematamos #UnDiaDeCalma con una serie tirada en el sofá mientras mis pequeños y mi marido se echaban una siesta agotados de la mañana tan chupi que pasamos.

Gracias a Medela por este día tan guay.

martes, 7 de octubre de 2014

¿Cuando llegó el destete? + 5 años de lactancia

Ya llevabas tiempo en que mamabas muy de vez en cuando, a veces porque te hacía gracia, otras porque querías sentir mi contacto más allá del de tenerte en mis brazos y comerte a besos y otras simplemente porque tus hermanos lo hacían y tú no ibas a ser menos. Pero aquellas veces empezaron a ser esporádicas, primero cada semana, luego cada dos semanas, después una vez al mes y terminaron por espaciarse hasta no recordar la vez anterior.

No sé cuando sucedió exactamente, pero sí recuerdo cuando me di cuenta: Estábamos de vacaciones en Mayo cuando de pronto viste a tu amiga (de tu misma edad) y a Pequeñín mamar y me pediste teta. Debió de salirte un chorro y pusiste cara de asco y yo supe que se acercaba el final.

Esa cara ha vuelto a aparecer dos veces más desde entonces, una cuando volviste a mamar y otra cuando entre Pequeñín y Canija se pasaban un bibe de leche de mamá y tú pediste tomar un poco. Al probarla volvió a darte asco (de esto hace 1 mes) y desde entonces ya decidiste que nunca más, aunque tocarme las tetillas sigue gustándote un montón.

El destete natural sucede entre los 2 y los 6 años, el tuyo ha sido a los 5 años. Me enorgullece pensar todo lo que hemos pasado y afrontado juntas, sobre todo la agitación del amamantamiento, el destete sin elección cuando tuve riesgo de parto prematuro con Canija y alguna que otra crisis sin importancia.

Tú me enseñaste qué se sentía al alimentarte e hiciste que naciera en mí una inquietud sobre todo lo relacionado con la lactancia materna que hace que cada día quiera aprender más y más.

Así que ha llegado el momento de decir que ya hemos aparcado el Tritándem para dejar paso al tándem de los dos pequeños de la casa, como antes compartisteis tu hermano y tú.

Y aunque muchos han opinado de nuestra lactancia, para bien o para mal, los habrá que nos hayan criticado y otros que nos hayan alabado, pero sin embargo a mí me queda lo que tú y yo hemos compartido. Y ha sido mucho, joder que si ha sido mucho. Y no siento pena, porque sabía que este momento llegaría, ni tampoco siento alivio porque he disfrutado mucho amamantándote, lo que siento es felicidad, por haber encontrado nuestro equilibrio, por haber disfrutado tantísimo tiempo y porque ha sido algo progresivo y natural que juntas hemos decidido.

Cada camino que emprendamos juntas estaremos siempre juntas, desde el principio hasta el final.

Gracias mi niña, mi princesa, mi Bichito. Te quiero.

lunes, 6 de octubre de 2014

Repetimos

Nuestra casa sigue igual, yo sigo siendo la misma Gritona y Gruñona de hace diez días y sigo sin ser capaz de controlarle.

Canija duerme más horas del tirón peeeeeeeeeeeeeeero cada noche hace uno o dos despertares de hora y media y yo no sé si qué hacer. Con más horas del tirón me refiero a que hay noches, y digo hay porque no son todas, en las que se duerme a las 21:30-22:00 y hasta las 2-3 no aparece por mi cama. Peeeeeeeeeeeeeeero desde esa hora y hasta las 5 más o menos no vuelve a dormirse. Y entonces o se despierta cada 10-15 minutos o engancha hora y media y ya se levanta con las pilas súper cargadas mientras yo me restrego los ojos y me lloran.

Hoy Pequeñín no quería desayunar cereales con leche y cuando no quería más ha decido tirarlos al suelo y yo he perdido los papeles. Me ha costado mucho controlarme pero le he gritado, vaya que si le he gritado y me he enfadado mucho con él. Le he pedido perdón y él a mí y aunque luego hemos ido al cole riendo y me ha pedido que le llene las orejas de besos, tengo un nudo enorme en mitad del pecho y me siento triste.

Ya no sé qué hacer, incluso creo que voy a comentárselo a la pediatra, porque me afecta negativamente y no me gusta la persona que soy en este momento. Y no es que me sienta desbordada con tres, que nos apañamos la mar de bien aunque no tengamos ni un momento para nosotros, sino que me jode mucho perder los papeles sabiendo que los estoy perdiendo y sin ser capaz de no perderlos. No sé si me explico.

Hemos avanzado mucho, hoy de hecho ha dormido de 22 a 3:30, lo que hacen 5:30 horas del tirón, lo que me dice que mi hija medicación no necesita. Sin embargo, eran las 5 y todavía no se había dormido, ¿por qué? No tengo la menor idea, pero aunque se quedaba tumbadita a mi lado y relajada, intentando dormirse, era como si no pudiera. Luego se ha vuelto a dormir hora y media y ya no ha querido dormir más.

Como la viñeta que hoy ilustra el post, estoy segura que llegará el día que todas estas noches sólo sean un recuerdo

Así que por aquí más de lo mismo, poco puedo contaros diferente y por esto no actualizo el blog, pero sigo al otro lado de la pantalla.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Gruñona y gritona, lo tengo todo :'(

Llevamos una semana jodida, muy jodida. Hoy es uno de esos días en los que me levanto y no puedo dejar de pensar qué coño estoy haciendo mal. Canija duerme fatal, pero mal no, lo siguiente. Esta noche se ha despertado cada 45 minutos, en una de las veces se ha escapado y se iba ella tan ricamente al salón a jugar, cuando la he interceptado para traerla de nuevo a la cama. Eran sólo las 3 de la mañana y desde ese momento hasta las 5:30 se han sucedidos lloros por su parte y súplicas por la mía. Entre lloro y lloro yo me quedaba dormida durante segundos. Ella quería irse a jugar yo quería dormir. Al principio mi voz era cálida pero a medida que iban pasando los minutos la furia me invadía. A la hora he empezado a levantar la voz y debía de estar gritando porque se ha despertado mi marido. Al darme cuenta de que me estaba pasando, he vuelto a bajar el tono y comenzado a acariciarla de nuevo, pero daba igual, ella no quería dormirse.

La noche ha sido horrorosa, pero peor es el estado anímico que me ha dejado. He pasado toda la mañana enfadada y gracias a este enfado no he bostezado ni una sola vez. Todavía tengo los músculos de la cara tensos, pero he pasado de estar enfadada a triste. Triste porque últimamente grito más de lo que debería, mi paciencia está en menos 50, mi cansancio es un suma y sigue y me cuesta mucho controlarme. Me he vuelto una gruñona y gritona y me siento fatal por ello. Cada vez que lo pienso me arrepiento e intento cambiarlo sin conseguirlo. Ahora mismo no me gusto nada, pero nada, nada, nada. 

Sé que soy muy crítica conmigo misma pero lo único que me apetece es llegar a casa y abrazarles, pedirles disculpas por tener una madre tan gruñona y gritona últimamente, pero luego todos estos pensamientos se disipan y no soy capaz de frenar cuando empiezo a enfadarme. He llegado a un punto que creo que grito por sistema, que en cuanto Pequeñín no me hace ni puto caso le repito las cosas dos veces y lo siguiente es un grito. Él llora, me pide que no le grite y yo me doy cuenta de que otra vez me he vuelto a pasar, pero me está costando muchísimo gestinar mi ira. 

Las noches son mucho peores y aunque intento centrarme en el amor que siento por mi Canija, esta semana no lo estoy consiguiendo y levanto demasiado la voz. Tanto que creo que siempre hablo muchos decibelios por encima que el resto de las personas. 

Hoy es uno de esos días en los que me gustaría llegar a casa, acurrucarme en la cama y llorar como una niña pequeña y como no podré lo hago mientras escribo estas palabras.