miércoles, 23 de julio de 2014

Mi Princesa, gracias

Hace tres días fue el cumpleaños de mi Bichito y he tenido que esperar hasta hoy para poder escribir algo y contar cómo me siento. Son en estas fechas señaladas en las que experimento más momentos de autocrítica y soy más consciente del tiempo que ha pasado.

5 años cumplió mi princesa el pasado 20 de julio, 5 años cumplí yo como madre.

Miro a mi princesa, tan dulce, tan cariñosa, tan preciosa y no deja de parecerme un bebé grande al que sus padres (osease, nosotros) le han convertido en una niña con más responsabilidades de las que debería. Mirarla a sus 5 añitos y ver que es la hermana mayor de dos hermanos y que la pequeña ya tiene más de 1 año, me da mucho vértigo y me hace reflexionar sobre si nuestra decisión fue justa para ella. Es la mayor, y aunque no queramos dado que la responsabilidad de sus hermanos es nuestra, se atribuye ciertas obligaciones que otros no la tendrían.

Vela por la seguridad de sus hermanos, con cariño y mucha devoción, porque los quiere con locura y solo hay que verla con ellos para ver lo importante que son para ella.
Marca el camino e intenta que su hermano y su hermana no rompan, no peguen, no ensucien, etc, etc.
Sus hermanos son sus maniquís, no necesita cabezas de muñecas ni muñecos para pintarlos, peinarlos o disfrazarlos, tiene dos hermanos con los que jugar, reír y disfrutar.

La miro enamora de ella, de la niña que es y me encanta ver la vida desde sus ojos tan creativos y despistados. Podría pasarme horas escribiendo sobre ella porque es maravillosa, cada célula que compone su cuerpo es absolutamente perfecta. Me embriaga cada recuerdo suyo, fue la primera de casi todo, la que hizo que yo naciera también aquel 20 de julio.

Y aquí estamos, creciendo las dos, porque yo tampoco soy aquella mujer, ni por asomo. Mucha gente piensa que las personas no cambian, que son en su esencia, la misma. Yo estoy segura que he pasado por muchas etapas en mi vida y que he ido cambiando a lo largo de ella. Pero desde luego el día que nació mi princesa nació otra persona totalmente distinta dentro de mí.

Al principio, era un nudo en el estómago y en la garganta, diciéndome cómo debía hacer las cosas y yo la escuchaba pero seguía rigiéndome por mi cabeza y por aquellas cosas que había leído/oído. Poco a poco, fui dejándola crecer, escuchando cada cosa que me decía, dejando que esa luz embargara mi cuerpo. Mi instinto crecía dentro de mí, arrasando convicciones estipuladas y socializadas, llenando cada cubículo, cada rincón de mi cuerpo y creciendo en mí. Y la dejé crecer, no le puse barreras sino que la ayudé con rampas para que su desarrollo fuera más grande. La permití embriagarme con mi propia esencia, la que nace de las entrañas y su luz inundó mi vida.

Y desde entonces soy feliz, con mis equivocaciones, mis defectos y mis fallos, pero feliz. Con mi falta de sueño, mi culo inquieto, mi vida estresante, pero feliz. Con mi no poder morderme la lengua, mi pasión por las cosas en las que creo, mi carácter directo, pero feliz. Con mis amigos, mi familia, mi marido maravilloso y mis increíbles hijos, pero inmensamente feliz.

Gracias hija mía, se me llena el corazón de alegría sólo con pensar una milésima de segundo en ti, se me llenan los ojos de lágrimas y me emociono porque tengo que darte las gracias cada día de mi vida.

Soy feliz gracias a ti, porque desde que estuviste en mi vientre fuiste tú la que dio comienzo a este cambio, este camino extraordinario en el que me acompañas cada día. Perdón por no escucharme antes y poder disfrutar de la mujer completa y segura con las que se encontraron tus hermanos. Porque tú has sufrido más ese cambio, ese ensayo-error, esas miles de preguntas que siempre me hice y que tú, con el brillo de tus ojos respondiste.

Seguiré creciendo junto a ti y recorriendo este fantástico camino que estamos recorriendo juntas. Y junto a tu padre y a tus hermanos saltaremos todos los obstáculos y seguiremos bañándonos en la felicidad que inunda nuestras vidas.

Gracias mi princesa y Feliz 5 cumpleaños. Te quiero.

lunes, 14 de julio de 2014

Etapa concluída

Dicen que los hijos unen a la pareja, yo no lo creo, creo que la pareja se forja y hay que cuidarla, con o sin hijos. Y creo también que cuando más hay que cuidarla es cuando se tienen hijos, lo cual a veces es imposible e inviable.

Nosotros hemos llegado a ese punto en el que nuestra familia ha quedado construida, en el que hemos encontrado nuestro equilibrio perfecto, nuestro estado ideal. Y eso se nota en nosotros como pareja, que aunque discutamos de vez en cuando, no estemos de acuerdo el uno con el otro, haya cosas del otro que nos molestan y a veces necesitamos un rato a solas para nosotros mismos, nos queremos más que nunca.

Hemos necesitado incluso años para volver a salir solos, para disfrutar de un momento para nosotros dos, pero, por suerte, lo hemos aprovechado. Hace un par de meses salimos a cenar. Canija dormía fatal por entonces y no pudimos nada más que cenar y volver a casa mientras nuestras bocas se abrían, nuestros ojos se cerraban y todas y cada una de las células de nuestro cuerpo se iban durmiendo mientras nosotros intentábamos mantenernos despiertos. No estuvimos fuera ni dos horas, habiendo dejado a Canija dormida, pero nos sentó bien salir un rato y reírnos juntos.

Este viernes ampliamos un poco más y pasamos casi toda la tarde solos, disfrutando el uno del otro, de hacer las cosas sin prisas, de hablar sin que nadie nos interrumpiera, de estar juntos los dos. La casa estaba vacía, había un silencio inmenso y nos sobraban las manos, pero pudimos entrelazarlas juntos y disfrutar del momento en nuestra soledad conjunta.

Yo me siento así, totalmente unida a él con la relación padre-madre pero también como marido y mujer. La relación de pareja hay que cuidarla porque muchas veces se deteriora y no nos damos cuenta que nos afecta negativamente como personas y eso, nuestros hijos lo sufren. A mí estas horas juntos me han sentado de maravilla, me han desestresado, me han aportado más paciencia y me han recargado las pilas. Tanto es así que he notado cómo repercutía en mi estado de ánimo de forma muy positiva y, por lo tanto, también en mis hijos y ellos lo han notado mucho.

Estaba estresada porque el día a día y el cansancio no me permitían sacarle a nuestro día a día ni unos minutos para disfrutarlos juntos. Últimamente acostaba a Canija y me metía en la cama directa, agotada de la vorágine del día a día y sin tomarme ni siquiera un respiro, no sólo para nosotros, sino también para mí misma. Unas horitas a solas con mi marido me han venido fenomenal y a él también. Aún teniendo tres hijos tenemos la gran suerte de tener una hada a la que dar las gracias y que nos ha permitido este momento a solas.

Conozco varias parejas que se sienten completos como nosotros y que gozan de esa serenidad. Y las siento plenas, el uno con el otro, con sus salidas de tono de vez en cuando, sus cabreos esporádicos, pero que comparten esa complicidad y esa seguridad con el paso de los años, el amor y la confianza, dan a la pareja. Debemos cuidarnos como pareja porque no nos damos cuenta muchas veces de la falta que nos hace y dejamos que el día a día nos vaya consumiendo. Debemos de gozar de buena salud en la pareja y lograr un equilibrio no sólo con nosotros mismos, sino también con la persona con la que hemos decidido formar nuestra familia. Es importantísimo mimar este dúo, aunque nos cueste, aunque nos parezca imposible, porque sólo así conseguiremos la plenitud.

Y vosotros, ¿os sentís así? ¿Conseguís a veces poder arañar momentos para vuestra pareja?

miércoles, 2 de julio de 2014

Curas de sueño

La nueva habitación de mis hijos.
La habitación de Bichito, Pequeñín y Canija :)
Si sigues haciendo lo mismo y no introduces ningún cambio en tu conducta el resultado seguirá siendo el mismo, no varía.

Este era nuestro punto de partida: Canija dormía con nosotros y había noches que se despertaba entre 8 y 12 veces, e incluso noches en las que se desvelaba una o dos veces de media hora a dos horas, criminal. Mi marido se había dado por vencido y yo me encontraba cada día más cansada e irascible porque mi bebé no me dejaba dormir y sus despertares nocturnos me generaban muchísimo estrés. Si bien estoy segura que no la ocurre absolutamente nada, que está dentro de su maduración y de que está sobreestimulada por tener dos hermanos pequeños muy activos.

Decidimos intentar algo diferente, algo que obtuviéramos una reacción, a peor o a mejor, pero si no hacíamos nada todo iba a seguir igual y sólo cambiaría a lo largo del tiempo. Hablamos con sus hermanos y les propusimos llevar a Canija con ellos a su habitación, por lo menos hasta el primer despertar, y ellos se pusieron muy contentos.

Existían diferentes reacciones:
  • o se despertaba más veces,
  • o se despertaba las mismas,
  • o se despertaba menos.

Yo tenía claro que en el momento que se despertara me la llevaba conmigo, entre otras cosas porque sigo extremadamente cansada y necesito pegar ojo, aunque sea 20 minutos cada media hora y sigo necesitándola pegada a mí.

Y así su padre subió el colchón de una cama pequeña y probamos. Canija estaba encantada y feliz de irse a dormir con sus hermanos, porque antes cuando la decía "!Vamos a la cama!", ella se iba a la cama de su hermano. Parecía que ella misma quería irse allí a dormir y por esta razón probamos.

La primera noche, a las 2 horas Canija estaba subiéndose a mi cama y cogiéndome la pierna para ayudarse y así conseguir llegar a mí. Ni siquiera tenía que levantarme yo, ella se despertaba de su camita y al ver que yo no estaba, recorría los escasos cuatro metros que separan su cama de la mía e intentaba (la mayoría de las veces con éxito) subir a mi cama. Entonces yo la abrazo, la beso y la doy el pecho y ya nos quedamos el resto de la noche juntitas.

La primera noche la echaba tanto de menos que apenas conseguí pegar ojo hasta que vino. Cada noche, a las 2 horas de haberme acostado yo, 3 después de que se haya dormido ella, Canija viene a mi encuentro y yo me siento feliz al verla. Los primeros días se ha desvelado y la ha costado mucho volver a dormirse, pero lleva dos noches que no se desvela, que viene y se duerme al pecho de nuevo.

Yo sólo pedía que se alargara ese primer despertar y que yo pudiera enganchar tres horitas del tirón, anteanoche fue la primera noche que yo dormí 4:30 seguidas. Alucinante fue darme cuenta que eran más de las 3 de la mañana cuando Canija trepaba por mis piernas en busca de mi pecho. Cómo me sentaron esas 4 horas y media, hacía tanto tiempo!!! Luego, una vez que se queda conmigo, se despierta cada hora, pero si ya he dormido 4 horas y medio me importa un carajo, me da exactamente igual, porque entonces la miro con ternura y la furia y rabia de noches pasadas no tengo que controlarla, simplemente no me sale.

Cama pequeña y litera con escaleras en horizontal, para
que puedan subir sin peligro los tres (Canija también sube)
Dado que ha ido bien decimos entonces subir la cama pequeña completa y dejarla fija. El resultado es el de la foto, junto a Su Litera hemos puesto la camita que utilizó Bichito, de tal manera que Bichito duerme arriba, Pequeñín abajo y Canija en la camita.

Quizá en un futuro podamos invertir en una solución más acorde con ellos, pero en este momento ésta nos vale.

Me siento contenta de haberlo intentado y que esté dando resultado. Ella se va contenta a su camita cada noche, yo la dejo allí dormida y cuando se despierta viene en mi busca. Yo la recibo con los brazos abiertos, los pechos llenos de leche y mis labios llenos de besos, la acurruco en el hueco que deja mi cuerpo en forma de 4 y volvemos a dormirnos juntas. Unos días tarda más y otros días tarda menos, los dos últimos no demasiado. Así que, por ahora, creo que hemos encontrado la fórmula perfecta para nosotras dos y tanto papá como sus hermanos están contentos.

Ningún día ha despertado a sus hermanos porque ella no llora ni me llama desde allí, ella viene a buscarme y se sube trepando por mí. No hemos derramado ni una sola lágrima por el cambio, no hemos forzado nada, sólo hemos decidido probar una fórmula que podría habernos salido bien o mal. Por ahora, en estos escasos 15 días, va bien e igual que utilizo este blog para desahogarme quería compartir esto con vosotros.

Esta no es la fórmula para nadie, es la que está haciendo que yo duerma más sin lágrimas de ambas, sin forzar nada, sin obligar. Yo tenía claro que en cuanto se despertara me la llevaba conmigo, fuera a las 3 horas o a la media hora y así, con las cosas claras, hemos procedido.

Hoy he vuelto a dormir más, no sé a qué hora estaba trepando por mis piernas, pero subió, se acurrucó en mí, agarró su tetilla y nos dormimos pegaditas. Se habrá despertado 3 veces más, pero yo me siento muchísimo más descansada, de hecho me despierto antes que el despertador y mi paciencia no empieza al límite como últimamente.

Ojalá esto continúe, ojalá esto se repita una y otra vez y yo pueda seguir dándome curas de sueño de 4 horas y media :)

miércoles, 25 de junio de 2014

5 Consejos Para No Desesperar Extrayéndote Leche

Yo, en el baño del trabajo, dos veces al día.
Casi 5 años Extrayéndome Leche

1.- Cómprate un buen sacaleches.

A poder ser rápido y que cada vez que te extraes no tardes una barbaridad.
Mejor eléctrico que manual. Para extracciones esporádicas todo vale, pero cuando las extracciones se alargan en el tiempo uno eléctrico es mucho más útil.
Mejor doble que simple. Porque los extractores dobles utilizan el reflejo de eyección para extraer más cantidad de leche de ambos pechos y además en menos de la mitad de tiempo que los extractores simples (lógico, con uno simple al menos tardarías el doble porque tendrías que ponértelo en cada pecho)
Si tiene tecnología doble fase mejor, como imita la tetada del bebé se obtiene más cantidad de leche.
Si tiene batería mejor que pilas, pero si puedes enchufarlo a la corriente, por esto ni te preocupes.

En mi caso, tengo mi Freestyle, el mejor extractor doble portátil del mercado.

2.- Utiliza algún método para tener las manos libres.

Esto es comodísimo porque si mientras te extraes leche estás haciendo otra cosa, el tiempo parece que pasa más rápido. Si, además, lo alargas en los meses, no se te hace tan duro.

En mi caso, utilizo el Top de Extracción Fácil, que como podéis ver, me extrae mientras estoy con el teléfono, ya sea hablando o respondiendo algún mail o buscando algo por internet o leyendo.

3.- Hazte con un bolso grande para transportar todas tus cosas.

Si esto ya lo tienes, fenomenal, pero si además de todas tus cosas tienes que incluir el extractor, mejor un bolso grande para llevarlo todo en él.

4.- No olvides una nevera portátil con acumuladores de frío.

Para transportar la leche de un sitio a otro y no romper la cadena de frío, no olvides llevarte una nevera con buenos acumuladores de frío. Si es pequeña, mejor que mejor, porque quizá puede entrarte en el bolso del punto 3.

En mi caso, utilizo el bolso City-Style que lleva una neverita donde se puede transportar hasta 4 botes de leche de 150ml. A mí me viene fenomenal, porque me cabe en el bolso y lo llevo todo en uno.

5.- Disfruta.

Ríete de la pinta que tienes y hazte una foto como yo, tus amigas alucinarán de tu look.

En mi caso, ni a Madonna le hubiera quedado tan bien como a mí.

Si necesitas algún extractor o alguno de estos artilugios que aparecen en este post, pásate por MAMIDELA. Si además necesitas que te eche una mano, te asesore o te ayude con ello, no dudes en escribirme a info@mamidela.es o construyendounafamilia@gmail.com.

martes, 10 de junio de 2014

Te perdí

Han pasado 9 años y sigo echándote de menos. Sigo viendo a personas por la calle que me recuerdan a ti, como si de pronto fueras a aparecer y darme uno de esos abrazos de oso en los que me sentía segura.

Hicimos muchas cosas mal, entre ellas no pasar más tiempo juntos y ahora ya es demasiado tarde.

Te echo mucho de menos papá y ya hace 9 años que te tumbaste en tu cama a dormir y no volviste a despertar. Así, de la noche a la mañana, sin avisar, te perdí. Y no sólo yo te perdí, porque mis hijos perdieron a su abuelo y tú perdiste a tus nietos.

Hoy lloro de rabia, de impotencia y de tristeza, por no tenerte a mi lado, por notar esa ausencia que ni toda la alegría de estos últimos años ha logrado ocultar.

Hoy tengo un nudo en la garganta desde que me he despertado, siento un vacío enorme en mi corazón.

Hoy es uno de esos días en los que toda la nostalgia por tu pérdida vuelve, donde recuerdo aquel fatídico día, donde rememoro el abrazo de tus enormes brazos y me invade la pena.

Hoy me permito llorar, porque lo necesito, porque cada célula de mi cuerpo siente dolor y no quiero reprimirlo.

Hoy quiero y necesito echarte de menos con cada trocito de mí y lloraré porque mis hijos perdieron un abuelo aquel 10 de junio, porque yo perdí a mi papá.

lunes, 9 de junio de 2014

Mi bebé no me deja dormir

En los últimos meses mi blog brilla por la ausencia de entradas y cuando las escribo, el 80% trata del sueño de mi Canija y la falta de sueño nuestra. He de reconocer que aunque comparto mi experiencia con mis amigas, ya hace tiempo que omito la mayoría de los detalles y es que parece que soy cansina con este tema. Mi blog es mi casa, mi espacio para decir cómo me siento y mi lugar de desahogo. Y es que estoy hasta los COJONES, con mayúsculas y negritas.

Me encuentro agotada física y psíquicamente. A las noches de 8 despertares hay que sumarles desvelos de más de 2 horas. Llevamos muchos días con dichos desvelos, demasiadas noches seguidas. Estoy tan cansada que entre que la digo a dormir, la echo en su lado junto a mí y siento cómo su mano me arranca un mechón de pelo, me quedo dormida.

Mi marido ya hace semanas que tiró la toalla y yo no sé cuánto voy a aguantar más. El domingo de hace una semana lloraba mientras se dormía de impotencia, de no saber qué hacer, cómo conseguir soportarlo. Yo la acompaño en sus despertares, en la cama, a oscuras y en horizontal. Mi cuerpo no me permite más, estoy agotada físicamente, ya no tengo paciencia y empiezo a sentir miedo.

Estoy muy preocupada por ese sentimiento de miedo, nuevo en mí. Miedo a que se despierte, miedo a que cuando se ha despertado se desvele. Cada vez que se despierta ruego porque se vuelva a dormir, suplico en susurros que vuelva a cerrar los ojos y siga durmiendo. El otro día íbamos por el cuarto despertar entre las 22 y las 4 de la mañana cuando volvió a despertarse y yo, mientras la daba el pecho, me alegraba de que la noche fuera bien, pero de pronto sus ojos se abrieron de par en par, empezó a jugar con su dedo y mi cara y se jodió. Ya no quiso dormir más.

Dado que últimamente cuando se desvelaba lloraba, porque ella lo que no quería era dormir y yo lo que no quería era levantarme, he probado a darla un chupete. Con 14 meses y medio es la primera vez que coge el chupete, increible. Aunque lo escupe en muchas ocasiones, la calma y no se tira 2 horas llorando, cosa que mis nervios la agradecen. Esta noche se lo he dado en sus 6 despertares, porque en ninguno de ellos quería volver a dormirse. Por lo menos la calma y no llora, lo que es un gran avance, os lo aseguro.

Este sábado, después de más de 2 años, mi marido y yo nos fuimos a cenar solos. No tardamos ni dos horas en volver y es que físicamente estamos agotados y nos dormíamos cenando. A la vuelta veníamos riendo sin parar, creo que todas las células de nuestro cuerpo estaban dormidas y no nos llegaba el oxígeno al cerebro. Después de despertarse 5 veces, 6 horas después de acostarme, Canija se levantaba como si tal cosa con ganas de juerga y yo arrastraba mi cuerpo junto a ella.

Ya no sé ni qué hacer, ni cuánto voy a aguantar. Si tuviera que pedir un deseo éste sería que mi Canija durmiera y nos dejara dormir a los demás. Me encuentro muy cansada, agotada y mis ojos se cierran buscando volver a los brazos de Morfeo.

Hay personas que creen que la pasa algo, yo estoy segura que no. Cualquiera que la conozca puede ver cómo es de día, no para!!! Se baja de la cama, se sube al sofá, se va a un sitio, a otro. Es energía en estado puro, tanto de día como de noche. Sé que tengo que tener paciencia, que dentro de poco empezará a dormir un poco más y yo con ella, pero cada noche se me hace más cuesta arriba.

Lo peor es que realmente es la que más se parece a mí y eso jode que no veas...

miércoles, 28 de mayo de 2014

Por y para nuestros hijos

Soy Presidenta del AMPA de la escuela infantil a la que van mis hijos, pero porque soy la que iba a estar más tiempo en ella cuando se fundó y con el fin de no tener que cambiar cada x años, asumí yo ese papel. Sin embargo, nuestro AMPA es un AMPA abierta, comunicativa, en el que la opinión de la presidenta, de la secretaria o del vocal vale exactamente lo mismo, donde nos respetamos y donde, por encima de todo, buscamos actividades para todos y cada uno de los niños de la escuela e intentamos mejorar, no sólo las instalaciones, sino también que vayamos todos unidos: dirección, padres y madres y niños.

También quiero dejar claro que a mí el AMPA no me reporta ningún tipo de bien económico, sin embargo, me siento feliz apoyando y ayudando a las familias, organizando actividades para los niños y disfrutando de las sonrisas de cada pequeñín. Lo hago desinteresadamente, porque me preocupa el bienestar de los pequeños y de sus familias y os puedo jurar que me lleva mucho tiempo. Y no sólo lo hago por mis hijos, sino que lo mismo que yo como madre quiero para mis hijos, lo defiendo para todos y cada uno de los niños que allí pasan sus días. Seguiré discutiendo con la dirección cuando sea necesario y seguiré invirtiendo mi tiempo para defender sus derechos y para que la escuela sea un poquito mejor, hasta el último día que mi Canija vaya a dicha escuela.


Dicho todo esto, me parece increíble la aptitud de algunos padres que sólo se preocupan por sus hijos y que no sólo nos critican, sino que además piensan que queremos engordar las arcas del AMPA. El dinero que ingresamos lo invertimos en actividades, avituallamiento para las fiestas, disfraces, detalles para las familias, subvencionar actividades, fotos, etc, etc. El tiempo que nosotros invertimos no lo cobramos, lo "invertimos" para cada niño.

Y, sin embargo, tengo que escuchar ayer mismo a un padre decirme que él hace la orla de su hijo de 2-3, porque su hija no se va a quedar sin orla (of course) y que a las demás clases se la hace por un módico precio de 50€ (hechas ya las fotos por nosotras) porque "le hemos tocado los huevos". Que el AMPA le parece caro (15€ anuales por familia) y que la foto de la orla en 24x30 también (3€ no socios/1€ socios) dado que el revelado sale por 2€ y claro, él no está dispuesto a pagar 1€ más.

Nosotros no cobramos por nuestro tiempo, dos de nuestras vocales han dedicado dos mañanas para hacer las fotos a todos los niños, y gracias a que otro papá nos ofrece hacernos el montaje gratis para que ese dinero no lo gastemos en pagar a nadie y podamos invertirlo en fiestas, actividades y demás para TODOS los niños y habrá que ir a hacer el revelado, recoger el dinero y entregar las fotos. Tiempo que mucha gente no valora, por desgracia.

¿Qué tipo de educación estamos dando a nuestros hijos? Porque yo en esta actitud sólo veo egoísmo, falta de confianza, orgullo y demasiada soberbia.

Hay momentos en los que te dan ganas de tirar la toalla, de pasar de todo y mandar algunas cosas al carajo, pero hoy me levanto con ganas de seguir queriendo hacer las cosas bien, de seguir luchando porque el lugar donde van, no sólo mis hijos sino también los tuyos, sea mucho mejor y ofrezca actividades para ellos. Hoy me levanto sabiendo que todos y cada uno de los integrantes de AMPA seguirán ahí por y para nuestros hijos.

Gracias a todas aquellas personas que dedican su tiempo para que los colegios, institutos y escuelas infantiles a las que van nuestros hijos sean un poco mejor.