martes, 22 de junio de 2010

Los sueños


Para mi esta palabra tiene dos significados, el real y el ficticio. El real es cuando sueñas con una meta, que ocurra, a corto o largo plazo, algo que va a ser muy importante para ti y va a marcar el resto de tu vida, algo que ansías. El ficticio son aquellos que ocurren por la noche, cuando estás dormida.

Hoy quiero hablar de los reales, de los míos.

Cuando yo era pequeña tenía las cosas muy claras, demasiado claras. Recuerdo una conversación con mi padre cuando tenía 6 ó 7 años. Mi papá me dijo: "Tú de mayor enfermera, para cuidarme" y yo le respondí: "Yo de mayor, matemática". Y ese fue mi primer sueño, Estudiar Matemáticas. Con mucho esfuerzo conseguí entrar en la universidad y, después de muchas adversidades, conseguí mi sueño. Por desgracia, mi padre murió tres meses antes de que me licenciara. Ahora, que hace pocos días han pasado 5 años de su muerte, pude compartir con él cada examen, cuando me llamaba para preguntarme cómo había ido. No pude compartirlo del todo, pero mientras se hizo real, sí.

Según fui haciéndome más mayor, empecé a tener otro: Quería ser madre, sentía un deseo enorme de concebir. Era muy joven para cumplirlo, pero estaba segura que en el futuro lo haría realidad.

Gracias a mi marido pude conseguir el sueño material. Cuando empezamos a salir juntos él estaba a la espera de que le entregaran un piso y debió ser el destino o que sé yo, pero era exactamente lo que yo siempre había soñado, un Ático. Así que el 8 de septiembre de 2007, cuando nos casamos, pude decir que se había cumplido mi otro sueño.

También, gracias a mi marido, pude cumplir mi gran sueño, Ser Madre. El 20 de Julio de 2009 nació mi bichito, el día más feliz de mi vida. Recuerdo a mi madre diciéndome en el baño, justo después de haber parido, con lágrimas en los ojos: "Otro sueño cumplido". Mi padre no pudo acompañarme en este sueño, pero estuvo y está en mi corazón cada día.

Ahora, que ya tengo cumplido los tres, empiezo a tener nuevos. Quiero tener más hijos, construir una familia más grande con la ayuda de mi marido y mi hija.

Pero en este mismo momento, lo que más deseo es que mi hija sea feliz. Levantarme cada mañana y poder verla, poder abrazarla y poder quererla.

Ahora que soy "mayor", que echo la vista atrás y veo, que mis sueños de niña y adolescente se han cumplido, pienso por qué no añadí un cuarto sueño: Que mi papá hubiera vivido para disfrutarlos y compartirlos conmigo.

Te echo de menos papá. Este post va por ti. Te quiero

3 comentarios:

  1. Que bonito, lo principal es recordar siempre a las personas que faltan así nunca faltan del todo...mi suegro se murió sin saber que estaba embarazada, vomité el día que el se murió por la mañana, sé que lo haría muy feliz saber que iba a tener otra nieta más y lo que disfrutaría con ella...yo les hablo a las más pequeñas de él para que lo conozcan y les enseño fotos y la mayor no se olvida de él...

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  2. Precioso! Me alegro de que se hayan cumplido tus tres principales sueños y espero que se vayan cumpliendo todos los demás!

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Seguro que tienes algo que escribir. Sí, sí, eso que estás pensando