sábado, 17 de septiembre de 2011

Lactancia en tándem

Todavía recuerdo el día que volví del hospital habiendo dado a luz a mi Pequeñín. Era Marzo, hacía calor y me dieron de alta casi a mediodía. Tardamos un poco más porque en la prueba del oído, el oído izquierdo no salió bien y tenían que volverme a citar para que se la repitieran. Muchas veces, en el parto, se les mete materia en los oídos y hasta que no se disuelve no escuchan correctamente.

Su padre había pasado las dos noches con ella mientras yo estaba en el hospital. Me contó que cuando llegó la hora de dormir, le dijo: "Teta" y mi marido le dijo: "Mamá no está". Creo que lo repitió un par de veces más, pero se quedó conforme y se durmió.

Llegábamos a casa a la hora de la siesta y según entramos la escuché en su cuna. Fui a por ella con un amor enorme, el corazón me latía con fuerza y sentía un nudo en el estómago, tenía tantas ganas de verla y de abrazarla. Recuerdo que la cogí y me pareció que pesaba un quintal, el esfuerzo del parto, la sangre que perdí y las dos noches sin dormir, habían hecho mella en mi. La abracé y la llevé al salón. En cuanto me senté con ella en brazos, dijo: "Teta" y yo se la di. Tenía los pechos muy llenos, mi Pequeñín no daba abasto. Los ojos de mi Bichito me miraban y cuando comenzó a mamar se abrieron mucho más. Imagino que se esperaba lo de los últimos meses, muy poquita cantidad. Sin embargo, mis pechos estaban repletos, a punto de estallar, llenos de amor. A mi Bichito le encantó el cambió y comió con mucha dulzura. Me parecía enorme, un gigante, como si hubiera crecido muchísimo en dos días. Le ofrecí el otro pecho, no paraba de mamar y quería estar junto a mi. Yo tampoco quería separarme de ella, la había echado tanto de menos.

No sé en qué momento se despertó mi Pequeñín, sé que ella ya no mamaba. Así que la expliqué que su hermano comía teta, que tenía que compartirla. Puse al pecho a mi Pequeñín y ella quiso también tomar. No me dio tiempo a pensar si lo estaba haciendo bien, cómo tenía que ponerlos, ni lo que estaba haciendo. Simplemente surgió, de manera natural y sin darle más importancia, estábamos practicando lo que se denomina tándem puro. Ahí los tenía a los dos, amamantando a mis dos hijos a la vez. Fue un momento especial, único, me sentí muy feliz en ese instante y, por suerte, pudimos repetirlo muchas veces a lo largo del día, de las semanas y de los meses.

Mi Bichito engordó en 5 días 1 kilo. No paraba de comer, las tomas que solía hacer, las que me pedía y en las que tomaba su hermano. Había pasado una etapa de sequía los últimos meses, ahora estaba recuperando. Poco a poco fuimos bajando el número de tomas y pasamos de las 8 tomas que estuvo haciendo las primeras semanas a 3 a lo largo del día.

La teta fue perdiendo el valor de mío a compartir con su hermano, fue comprendiendo que su hermano sólo y exclusivamente comía teta y que ella tomaba otras muchas cosas, fue aprendiendo que él primero y después ella. La costó, no nos vayamos a engañar, y mucho. Es su bien más preciado y lo tuvo que compartir. Pero fueron pasando los meses y parece que la empezó a resultar menos duro ver a su hermano mamando.

Yo me siento orgullosa de ella, porque aunque hubo momentos de tensión y de lloros, hemos sabido afrontarlos en familia y superarlos. Fue muy duro para ella tener que compartirlo, sufrió, pero lo superamos con mucho amor y con mucho cariño.

La experiencia es maravillosa, sentir a tus dos ojos mamando a la vez es increíble. Como madre me siento muy especial de haberlo vivido, ahora ya no maman a la vez, y de poder continuar con la lactancia de los dos. Sin embargo, la lactancia en tándem es dura. Hay muchos momentos de estrés, de no saber, de no querer. Ya os conté aquí que yo en el embarazo sufrí la agitación del amamantamiento y fue muy duro. El agarre y la succión del mayor nada tienen que ver con la del recién nacido, es mucho más fuerte, más vigorosa. Su lengua produce en algunos momentos excitación y a mi me incomoda. Así que, en parte, sigo sufriéndola. Intento que las tomas no sean demasiado largas, de entre 3 y 5 minutos y del pecho que menos me molesta, que como me sucedía en el embarazo es el derecho. Es un pequeño problema físico, sin embargo, ambas queremos seguir con la lactancia. Emocionalmente para mi es importante dar el pecho a mi Bichito y a mi Pequeñín, es mi deseo como madre y como mujer. Me siento feliz por ello, aunque haya momentos un poco duros, sobre todo para mi Bichito y para mi, pero hay tantos momentos de ternura, de amor, que no quiero perder.

Cada mañana en estos últimos meses, mi Bichito venía a la cama antes de ir a la guarde, se subía en ella, me miraba y decía: "Teta". En cuanto la veía se iluminaba su cara y en tinieblas tomaba su tetita mientras yo veía esos enormes ojos que me decían: "Hmm, mamá, qué rica está". Después la deba un beso, acercaba su naricilla a mi pezón y lo movía simulando un beso de esquimal.

Ahora ya no hace esa toma mañanera, pero al llegar su hora de dormir la siesta o justo antes de acostarse cada noche, tenemos nuestro momento especial. La pongo en mi regazo y me descubro la teta, en cuanto la ve se la ilumina la cara y sus ojos brillan con más fuerza. Ella muy dulcemente la agarra, la da besos, la abraza y la dice "Hola teta". La coge con sus dos manos, apoya su cara contra ella y la apretuja, como si la abrazara, mientras se la oye decir por lo bajini "Hmm, teta". No puedo dejar de sonreír cada día cada vez que lo hace, me parece tan maravilloso, tan dulce. Entonces cierra los ojos y comienza su tetada. Unas veces me cuesta más, otras menos, sobre todo depende y mucho del pecho que la dé. Yo no quiero perderme este momento del día, por mucho que a veces me de un poco de "cosilla". Pero lo hacemos juntas y nos gusta. Soy yo la que la dice: "Bichito, ya", si no por ella podíamos estar 10-15 minutos mínimo. Ella abre la boca y entreabre sus ojillos y me dice: "Un poquito", vuelve a cerrar los ojos y mama un poquito más. Después abre ella la boca y dice "Ya", la da un beso, la acerca su naricilla y le da un besito de esquimal, levanta su brazo y hace el gesto mientras le dice "Adiós teta" y se tumba en su cama a dormir.

A veces pienso si mi Pequeñín será igual y no me da la misma impresión. He llegado incluso a pensar que mi Pequeñín se destetará antes, quizá me dé esa sensación porque con él no ha habido ningún problema para darle el biberón y tengo miedo que no quiera "trabajar" ahora que en la guarde van a empezar a dárselo. A día de hoy, con casi 26 meses de lactancia, sigo viendo la cara de desaprobación cada vez que alguien me pregunta "¿Sigues dándola el pecho?", pero me da igual. He de reconocer que para mi es fácil porque nadie puede compartir nada más que yo ese momento tan íntimo con ella cada día y eso me da una fuerza tremenda.

Soy muy feliz dando el pecho a mis hijos y espero que este post pueda ilustrarlo  y que podáis haceros una idea de como me siento. Dar de mamar a mis hijos es la mejor decisión que he tomado y hemos luchado todos para conseguirlo y hacerlo realidad. Estos tres últimos meses, en los que el sufrimiento por compartir el pecho de mi Bichito ha cesado, he disfrutado mucho de la lactancia. Es un regalo mutuo que nos hacemos cada día y me hace sentir muy especial, única, irreemplazable.

Sé que me dejo muchas cosas, muchos momentos buenos y algún que otro regular, pero os animo a descubrirlos a todas aquellas personas que pueden hacerlo. La decisión de destetar al mayor es de cada uno, pero se puede dar de mamar a los dos y disfrutar muchísimo con ello.

Quizá sea porque ahora comienza una etapa un tanto oscura y desconocida para mi y tengo miedo de que mi Pequeñín se destete y no pueda disfrutar tanto tiempo de la lactancia materna como lo está haciendo mi Bichito. Me siento un poco intranquila y espero y deseo que él siga amamantándose y que podamos continuar, hasta que ellos deseen, con la lactancia materna en tándem.

12 comentarios:

  1. Solo por como lo cuentas me entran ganas d vivirlo!!
    Se nota q es algo precioso!!... Y tan entrañable...

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  2. Que experiencia tan bonita!!! Me encanta como lo cuentas, esta claro que has pasado momentos muy malos, pero pasado el tiempo seguro que solo te quedaran los buenos!

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  3. La verdad es que es una experiencia muy bonita y gratificante la que cuentas. Yo me quedo, sobre todo, con el respeto por las necesidades del mayor y por el caminito que vamos haciendo muchas mamás para demostrar que es perfectamente normal lactar a un bebé de más de 4 meses, 6 meses, 1 año, 2 años, 3 años, 4 años...

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  4. Suu, qué experiencia tan bonita cuentas pero la verdad es que a mí me da un poco de miedo, si llega el momento de verdad no sé si voy a ser capaz.

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  5. La verdad es que tiene que ser una experiencia increíble aunque has tenido que pasar momentos muy duros. Yo también experimento, en ocasiones, lo de la agitación del amamantamiento y la verdad es que es una sensación bastante incómoda, así que te entiendo perfectamente. Un beso muy fuerte y que dure mucho esa lactancia en tándem.

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  6. qué bonito, dar el pecho a los hijos es de lo más bonito que alguien puede sentir. No se puede explicar pero tú lo cuentas muyy bien
    un abrazo!!!!

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  7. Suu, ¡qué bonito!
    La verdad es que lo de la lactancia es algo maravilloso, sobretodo si lo haces gustosa. Y sí, tiene momentos malos, y alguno malísimo, pero es una experiencia increíble y que te permite un vínculo muy fuerte con el bebé.
    Creo que yo lo recordaré toda la vida. Aunque me hubiera gustado experimentar todo lo que has descrito, en mi caso no ha sido posible. No por ello me siento menos contenta.
    Disfruta mucho. No te darás cuenta y se habrá pasado esta etapa (pero quedan otras por venir).

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  8. Juliete, pues nada, ya sabes, que cada vez te queda menos!!!

    Gemma, ha habido momentos duros, pero es maravilloso darles el pecho a los dos y apenas me acuerdo.

    Eloísa, pues sí, para mi es muy importante cubrir las necesidades de mi Bichito y sé que para ella es indispensable. Me alegro mucho de haberte conocido y poder compartir juntas muchas de nuestras experiencias.

    MamáDeUnaBruja, no debes de tener miedo. Recuerdo que estaba muy confusa, pero Eloísa se ofreció y la pude preguntar lo que me preocupaba. Luego todo resultó mucho más sencillo y mucho más natural de lo que yo había creído.

    @Mousikh, es una sensación muy molesta, sobre todo porque nada tiene que ver contigo, es una reacción ajena totalmente a tus sentimientos. Pero hay que llevarlo lo mejor posible e intentar que os afecte lo menos posible.

    Raquel, son momentos únicos y maravillosos y es muy difícil explicar lo que una siente cuando amamanta a sus dos hijos. Besos

    IsitaBCN, experimentar la lactancia materna ya en sí es un regalo y me alegro que hayas podido compartirlo con tus hijos, enhorabuena. Yo me siento muy unida a mis hijos y ellos a mi también :)

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  9. que bonito suu,si a tu bichito le gusta y ademas le viene bien no le heches cuenta a lo que te diga la gente.

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  10. Que bonito Suu!!! Me has puesto los pelos de punta en varias ocasiones, ojalá yo pueda hacerlo tan bien como tu si me quedo embarazada mientras la gordi siga mamando... Felicidades por haberlo logrado, haber conseguido respetar los ritmos de la bichito y por disfrutar tanto de ello. Muchos besos

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  11. M@rt@, no si lo que diga la gente no me importa, sólo que es una pena que esta sociedad mire mal a personas que lactan a bebés de más de 6 meses.

    María, estoy segura que lo harás muy bien y si tienes cualquier duda, cualquier pregunta, ya sabes donde me encuentro, que intentaré ayudarte en todo. Tienes todo mi apoyo y estoy segura que llegado el momento todo fluirá con total normalidad. Besos.

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  12. Y por las noches como amantabas a los 2?

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Seguro que tienes algo que escribir. Sí, sí, eso que estás pensando