jueves, 15 de marzo de 2012

¡La madre que la parió!

No puedo dejar de contaros rápidamente lo que pasó ayer en casa.

Situación: 21:30 horas. Pequeñín en la cuna dormido con 37,5 de temperatura. Mi Bichito, mi marido y yo cenados y a punto de meterla en la cama. Como cada noche después de lavarse las manos, la cara y la boca con su padre, se acerca al salón donde yo espero sentada en el sofá mientras contesto algunos mails, se apoya en la mesa, me mira y me dice:
“Mamá, ¿puedo comer teta tuya?”
Y yo con una sonrisa de oreja a oreja asiento con la cabeza. Ella corre hacia su padre gritando y saltando: “Papá, mamá sí que me da teta” y se va a la habitación a quitarse las zapatillas. Me siento en la mecedora de su habitación y mientras ella viene hacia mí a cuatro patas tenemos la siguiente conversación:
Bichito: Soy un gatito, miauuuuuuuu, miauuuuuu.
Yo: ¿Y los gatitos que toman?
Bichito: ¡Leche!

Y entonces, ya en mi regazo, abre la boca y mama. Cuando la pregunto si sale leche ella asiente con la cabeza. Después llevo al gatito en brazos, lo acuesto junto a sus 4 compañeros de cama y la doy el beso de buenas noches, entrecierro la puerta y me voy al salón.

Ayer, a las 22:00 fui a tomar la temperatura de mi Pequeñín cuando la encuentro de rodillas:
“Bichito, a domir”.
Y es cuando me doy cuenta que hay algo raro, giro de nuevo la cabeza y veo a los 4 amiguitos sentados en la cama y apoyados en la pared, todo los zapatos y digo TODOS (habría como 20 pares) ordenados cada uno con su par encima de la cama y todos los calcetines y digo TODOS (habría entre 30 y 40) en la cama. Yo no podía contener la risa, así que salí y llamé a su padre para que lo viera. Su puerta estaba casi cerrada, sólo un poquitito de luz entraba por la rendijita de la puerta y había montado aquella sin hacer ni un solo ruido. Su padre tampoco podía contener la risa, pero la ayudó a colocarlos de nuevo, la dijimos que era hora de dormir y esta vez cerramos la puerta del todo.

30 minutos después fui a tomar de nuevo la temperatura de mi Pequeñín, cuando me di cuenta que la puerta estaba abierta. Entré en la habitación y no la encontré, ni en la cama, ni en el suelo, ni en la mecedora, ni en la cuna con su hermano (a saber si se le habría ocurrido subirse). Sabiendo ya dónde encontrarla, me fui a buscar a su padre: “Ale, nuestra hija ha desaparecido”. Se levantó y su mirada recorrió la habitación buscando por los mismos sitios que yo había mirado antes. Me miró y juntos fuimos a buscarla. Y allí estaba, profundamente dormida en mi lado de la cama, abrazada al único muñeco que la habíamos dejado, su Epi, y con esa cara de ángel que tiene.

Nosotros no podíamos parar de reírnos y su padre, orgulloso de que su hija se le parece, me contaba que cuando él no podía dormir por las noches y no le dejaban encender la luz, se metía debajo de las sábanas y con la luz de aquel reloj casio, leía libros. Así se leyó El señor de los anillos y muchos más.

A menudo, los hijos, se nos parecen…

37 comentarios:

  1. Qué bonito todo lo que cuentas. Y sí que se nos parecen nuestros hijos, es lo que más me emociona de muchas cosas que veo en ellas, lo que me hace sentir que son míos. Un besote.

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    1. Nereida, ya te digo que se nos parecen y es increíble como en algunas cosas son como nosotros pero en pequeño. Besitos.

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  2. Jajajaj me aprto con ella, es genial, mi Bichito, no me extraña que os partierais de risa... y verla dormidita en vuestra cama, que sentimiento... Un besazo, una entrada Suu

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    1. Maria, es tan increíble y divertida. La verdad que a veces te sorprende tanto que no puedes dejar de maravillarte con sus ocurrencias. Besitos.

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  3. Desde luego esta hija tuya tiene unas cosillas....jejeje... Besitos

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    1. Pipileta, vació todo el armario de los zapatos y calcetines!!! Eso sí, ordenaditos todos encima de la cama!!! Besitos

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  4. Que bonito.

    Mi niño cuando era muy bebe para dormirse tenía que meter la cabeza entre mi codoy mi cuerpo, no se si me explico, a mi me daba miedo que pudiera asfixiarse, no había visto a ningu bebe hacer algo asi. Cuando lo vio mi madre me contó que yo hacía exactamente lo mismo. Personalmente creo que en los genes hay mucha mas informacion que la puramente fisica.

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    1. MamaEncantada, yo también lo creo. Cuanto más observo a mis hijos más creo que la información que les transmitimos en los genes no sólo es el color de los ojos o del pelo, sino también muchos aspectos de su forma de ser. Qué rincón más estupendo se buscó tu bebé. Besitos.

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    2. Nena, te he dejado un premio en mi blog, por si quieres pasar a recogerlo.
      Besos

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  5. Jajajaja....Qué mona! Sí que se nos parecen sí...Un besote!

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  6. jejejejejejejeje Bichito!!! y si que se nos parecen si.. mi padre dice que no me queje de mi Princesa, que será igualita que su padre pero que es igual de trasto que yo de pequeña y tiene toda mi mala leche y las mismas ocurrencias!!

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    1. London, yo pienso que tampoco nos podemos quejar, sólo espero que no coja las tijeras y me corte las cortinas como su padre… Besitos

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  7. Que bonita historia! que bonito momento!...¿sabes? yo recuerdo que mi abuela no me dejaba levantarme y menos tener la luz encendida, así que me hice con una linterna pequeñita y así leí mis primeros libro al igual que tu marido, bajo las sábanas ;) Besos

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    1. Princesa Fol, estoy segura que cuando se hizo con una linterna sus lecturas fueron más rápidas. Estoy segura que disfrutaste mucho de esos libros porque además de ser interesantes estaba prohibido!!! Jajajajajaja. Besitos

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  8. ¡Qué mona el bichito!
    La mía esta semana ha aprendido a abrir la puerta de la habitación, así que ahora se baja de la cama, y se va de paseo. El otro día oigo "toc,toc,toc" en la puerta del salón, muy bajito, abro, y me la encuentro allí, de pie, totalmente Maggie Simpson (con el saco de cuerpo entero y el chupete, tal cual) y sonriendo de oreja a oreja.
    Yo tenía el walkie encima de la mesa, y no oí nada... son la monda.

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    1. Teresavet, ay, la puerta!!! Madre mía cuando de golpe y porrazo aparecen!!! Menudo susto me di yo la primera vez, jajajajaja. Me puedo imaginar a tu peque, están para comérselos. Besitos.

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  9. Son preciosos esos momentos...
    Me llegó ayer el calientabiberones, que rapidez!!!

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    1. Mariaglez, qué risas nos echamos ayer.
      Me alegro que haya llegado tan rápido, ya me contarás qué te ha parecido. Besitos.

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  10. Me he reído con tu entrada jejeje... ya imagino allí colocaditos todos los calectines con sus zapatos...
    Tienes razón los hijos se nos parecen, mi Princesita es igual a su padre y yo me siento identificada con REpollete a pesar de que no nos una la genética.

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    1. MisMellis, si es que está para comérsela!!! Mi Bichito se parece más a su padre en el carácter y mi Pequeñín a mí. Al fin y al cabo le vamos transmitiendo nuestras costumbres.

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  11. Que risas me acabo de echar con las cosas de tu bichito!!!! Y que dulce ir a tu cama y verla alli.

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    1. Elena, pues anoche iba por el mismo camino. Cogió a su Epi, abrió lentamente la puerta y de puntillas tomó el camino hasta nuestra habitación. Lo que no podía esperar es a su padre viéndola. Le miró y salió corriendo a su cama y allí ha pasado la noche, jajajajaja

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  12. Lo de la pasión por los zapatos viene de la abuela materna... fijo xD

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    1. Koalita, fijo, fijo, fijo, jajajajaja

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  13. Todos los zapatos y todos los calcetines???jajaja, pues sí que tiene pares no???30??'jolines, jajajaja
    efectivamente, estoy de acuerdo que se nos parecen muchísimo...y qué gracia que hace, verdad?
    Un besazo preciosa

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    1. Paris, tenemos un mueble entre la cuna y la cama donde están los zapatos y los calcetines de ambos y no te exagero cuando te digo 20 pares de zapatos y entre 30 y 40 de calcetines. De verdad que no te exagero.
      Verla hablar con yo me hace muchísima gracia. Besitos!!!

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  14. JAJAJAJAJAJA, si es que ella es la bomba.
    Y que tierna... a la cama de mamá y papá, ains...

    Besitos

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    1. Teta, está pa comérsela!!!! Qué rica!!! Ayer intentó lo mismo, salió sigilosamente y se encontró a su padre a mitad de camino y se fue corriendo de vuelta a su cama, jajajajs

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  15. ¡Qué entrañable escena! Os imaginamos al papi y tu ´primero con el susto, luego riendo al encontrarla..... Y mientras ella feliz de estar en la cama de mamá y papá :)

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    1. El Club de las Madres Felices, la verdad es que fue muy divertido. Lo intentó al día siguiente pero se topó con su papá, jajajajajaja

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  16. peroqué ricaaaa,y que cantidad de zapatosssssss,el mio tiene unos 6 pares y ya me parecen muchoss.peluchin da mil vueltas al dormir, pone la cabeza pa los pies, se atrav iesa....yo era identica de pequeña.

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    1. Yaiza, pá comérsela!!! Son los pares de zapatos de ella y su hermano, pero sí, tiene muchísimos!!!

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  17. pero que simpatica!!que me reido con lo de los zapatos

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    1. M@rt@, jeje, no veas lo que nos reímos!!!

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  18. Respuestas
    1. Mis Chicos y yo, no podíamos parar de reírnos!!! Jajajajaja

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