miércoles, 18 de abril de 2012

Punto de inflexión

Me encantan estos términos matemáticos, además recuerdo cada paso que hay que dar para estudiar una función matemática e ir descubriendo poco a poco su gráfica. Gracias a técnicas matemáticas somos capaces de vislumbrar el aspecto de una función, presentándose ante nosotros como de un dibujo se tratara. Un punto de inflexión, en el argot matemático, es un punto donde una curva pasa de ser cóncava a convexa o viceversa, es decir, es un punto donde una curvatura cambia de dirección.

Pero a mí que me gusta este tipo de términos y mucho más aplicarlos a mi vida cotidiana, os voy a contar cuándo y por qué.

Mi Bichito tiene 33 meses y mi Pequeñín 12. Mi Bichito es una niña, dulce, cariñosa y con unas cualidades excepcionales. Mi Pequeñín es un niño, borrico, muy sonriente y con un potencial en auge. Desde que mi Pequeñín nació mi Bichito ha ido adaptándose a su llegada, ha ido comprendiendo lo que es un hermano, lo que significa compartir, paciencia, espera, respeto, compañía, ayuda, celos y muchos otros sentimientos, tanto positivos como negativos, que experimentan con la llegada de un nuevo miembro a la familia. Y es innegable y de locos no darse cuenta y aceptar que tienen que pasar por éstos y muchos más.

Pero en mi casa ha habido un punto de inflexión muy claro y es que a medida que mi Pequeñín ha ido creciendo, ha ido plantando cara a su hermana. Al principio, por mucho que quisiera no podía, luego lo intentaba, pero siempre ganaba ella, hasta que ya mi Bichito no puede con él. Y es que es increíble verle cómo sujeta y tira cada vez que ella quiere arrebatarle algún objeto que él tiene y lo realmente importante es verles interactuar juntos e intervenir cuando no queda más remedio. Pero ahora que él empieza a andar, a moverse, que empieza a tener un poco de autonomía, ya no se deja quitar las cosas, la planta cara, lucha con fuerza para que su hermana no le arrebate el juguete que posee y que ella siempre quiere. Defiende lo que en ese momento es suyo y tira con tal fuerza que la puede, que por mucho que ella insiste no lo consigue y si se ve acorralado intenta morderla o la amaga con un bocao.

Cuando mi Bichito juega con sus juguetes y él se acerca, me llama diciendo “¡Mamá, qué viene!”, porque entendemos que hay cosas que son de ella y que no quiere compartirlas con su hermano, por mucho que a nosotros nos gustaría, y la hemos hecho entender que mejor nos avise que darle un empujón, unos pellizcos en la cara o tumbarse encima suya a lo Pressing Catch. A veces lo hace, otras uno de los dos termina llorando. Ahora estamos intentando que entienda que no le puede arrancar los juguetes, que si quiere el objeto que tiene su hermano debe de ofrecerle alguno más atractivo para él y que él se lo deje de forma voluntaria. Y con su hermano estamos intentado que comprenda que aunque tiene que defenderse, no debe de hacerlo a mordiscos, pero esto está constándonos bastante más de lo esperado, de ahí que su hermana le llame “pequeño cocodrilo”.

Estaba claro que este momento llegaría, que habría un punto de inflexión en su relación, pero yo creo que mi Bichito no se lo esperaba tan pronto. Para ella ha sido frustrante de pronto darse cuenta que él tiene más fuerza que ella, porque creo que daba por sentado que al ser la mayor siempre podría con él. Nosotros sabíamos que ocurriría, pero la verdad es que nos ha sorprendido también el hecho de que la hegemonía sólo la haya durado un año. Ahora me da la sensación que la frustración que sentía él la empieza a sentir ella y aunque la está costando, está haciendo lo posible por aceptarlo, claro que no la queda más remedio.

Nos surgirán nuevos retos entre ambos que tendrá que ir puliendo poco a poco, porque al fin y al cabo les quedan muchos años creciendo juntos. Mientras sólo espero que no pase de un chichón y unos cuantos lagrimones.

31 comentarios:

  1. Otra etapa más que tienen que pasar, lo malo es que ya siempre va a tener más fuerza que ella y además los chicos son más brutotes. Y como dices seguro que no pasa de alguna que otra lágrima.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Treintañera con hijo, claro, ya no va a poder con él físicamente, de ahí que creo que ella se ha sentido un poco frustrada. Espero que no pase de un chichón y unos lagrimones.

      Eliminar
  2. Respuestas
    1. Lamamadeunabruja, no sabes tú bien!!!

      Eliminar
  3. Nuevas etapas y nuevos retos, y siempre con esa sonrisa que tienes! Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Princesa Fol, hay que sonreír, ya lo sabes!!!

      Eliminar
  4. Esa etapa forma parte de relación entre hermanos de diferente edad pero la vais a superar estupendamente, me ha hecho mucha gracia que llame a su hermano pequeño cocodrilo, me gusta jaja, un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mis Mellizos y Yo, me llama la atención porque como yo fui niña de hermano mayor, jamás le pude y nunca sentí esa frustración que yo la noto cuando intenta quitarle un juguete. Yo sabía que si mi hermano tiraba yo no iba jamás a conseguirlo, por lo que nunca me frustré, era así y punto. Pero mi pobrecita ha pasado de conseguirlo siempre a nunca de golpe. Pobrecita.
      Besitos

      Eliminar
  5. Anda que no, tu Bichito empieza a verle las orejas al lobo, jejeje...(bueno, no, al "pequeño cocodrilo"). Así son las cosas, poquito a poco se va creando la relación. Un besote!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mo, sí, a la pobrecita no la queda más remedio, pero es lo que hay.
      Besitos

      Eliminar
  6. Yo aún no he llegado a ese punto, pero sí al de pasar de los celos y el mal comportamiento por querer llamar la atención a la aceptación plena de un nuevo miembro de la familia, la normalización de la situación y que mi niño vuelva a ser lo que era. Y estoy encantada, la verdad, así que entiendo lo importante que es para ti este punto de inflexión. Un besote.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nereida, yo suelo intentar ponerme en la piel de mi Bichito y tiene que ser tremendamente duro ser hija única y de pronto, sin comerlo ni beberlo, tener que compartirlo todo. Si encima, al poco tiempo, te puede, ya ni te cuento.
      Besitos.

      Eliminar
  7. También con hermanos de la misma edad sucede, mis mellizos están todo el dia a la gresca!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mariaglez, pues claro!!! A ver si no cómo van a divertirse e interactuar juntos!!!

      Eliminar
  8. En mi casa el punto de inflexión es un tira y afloja constante entre mis nenas... la mayor se cree dueña y señora de todo porque ella llegó primero y cierto es que casi todos los juguetes son suyos mientras la pequeña juega al despiste y se sale con la suya por detrás porque es un bichejo con cara de ángel. Ambas tienen la misma fuerza mas o menos y el nivel de victoria vs derrotas está bastante igualado ya.

    Suerte que el Muñeco pasa de las dos y el a lo suyo... sino me muero!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. London, jajajajajaja, así que están igualadas, pues entonces, por lo menos, no siempre gana la misma. El muñeco es el mejor, a su rollo!!!

      Eliminar
  9. Pobre tu Bichito...qué puedo decirte...paciencia y buen humor que seguro pronto pasará! Hace poco escribí un post sobre un tema similar, te dejo el enlace por si quieres echarle una ojeada:
    http://aprendiendoasermama-milaymateo.blogspot.com.es/2012/04/peleas-de-ninos-como-actuar.html
    Un abrazo y mucha suerte!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mila, yo creo que no pasará, sino que evolucionará a otras formas y maneras.
      Besitos y gracias!

      Eliminar
  10. Bueno, es una bonita relacion, aunque tengan sus peleas forma parte del crecer juntos, aprenderán poco a poco a que unas veces será uno quien se salga con la suya y otras veces el otro.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. MamaEncantada, yo pienso lo mismo, pero me da que con respecto a la fuerza ya mi Bichito no podrá con él.

      Eliminar
  11. aiii pobre,lo buena que es que os llama,yo no se si porque los mios son niños pero de momento David tine mas fuerza que jaime y Jaime mas que Alejandro

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. M@rt@, yo creo que como los tres son niños, sus fuerzas van en paralelo y hasta que no sean más mayores no cambiarán las tornas.

      Eliminar
  12. Seguro que se cinvertirán en grandes compañeros de juegos con el tiempo. Poco a poco. Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. @Mousikh, yo también lo creo. De hecho mi Bichito cuando lo ve a la salida de la clase, cuando vamos a recogerla a ella, le abrazada y a sus compañeros les dice que es su hermano.
      Besitos

      Eliminar
  13. Es lógico al llevarse tan poquito que pasen por etapas así pero pronto se darán cuenta de que su hermano es el mejor regalo del mundo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Silvia, si lo sabe, es su Pequeñín, de verdad. En cuanto le ve aparecer se tira a abrazarle y si yo aparezco sin él, me pregunta dónde está muy preocupada. Le quiere muchísimo!!!!

      Eliminar
  14. Uffff! Madre mia la que me viene encima!! Jajaja. Mi pequeña tambien es mmuy dulce y tranquila, pero ya veremos como sale el chiquitin!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gema, no lo sabes tú bien!!!! Tu pequeña es como la mía, dos preciosas princesas dulces y sin malicia que sus hermanos se las comen vivas y si no al tiempo!!!! Jajajajajaja

      Eliminar
  15. Pobre bichito, pero bueno al menos van por buen camino las negociaciones entre los dos no?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mis Chicos y yo, sí, creo que van negociando porque lo de imponer creo que se ha acabado!!!! Jajajajajaja

      Eliminar

Seguro que tienes algo que escribir. Sí, sí, eso que estás pensando