miércoles, 22 de enero de 2014

Angustia de separación

Canija sufre angustia de la separación y eso la genera muchísima ansiedad. Mi vuelta al trabajo ha llevado a que pasemos menos horas juntas y pegaditas y ambas no lo llevamos demasiado bien.

Desde que me incorporé a trabajar, ella tiene que ir a la guarde y aunque poco a poco lo va aceptando, lo ha pasado francamente mal. El momento de dejarla ha sido muy triste, verla llorar cuando la cogía su cuidadora ha sido muy frustrante y muy doloroso. En el tiempo que pasa en la guarde tiene ratitos, cuando se acuerda llora, pero gracias a las actividades que hacen y a sus cuidadoras, poco a poco van siendo menos. Sin embargo, cuando aparezco se pone muy nerviosa, llora hasta que la tengo en mis brazos y no puedo soltarla ni para atarme una zapatilla, ponerme el abrigo o mear.

Yo no sé si os lo había contado pero empecé a ir a clases de Yoga en noviembre aprovechando que estaba exonerada y me quedaba con mi Canija. A veces iba con Canija y otras veces se quedaba con su padre e iba yo. Como no la llevaba a la guarde ella se quedaba tranquila. Aquel primer día de guarde decidí no volver más. Ella me necesitaba, si bien yo pasaba 8 horas fuera de casa en las que nos echábamos de menos, encima irme por la tarde iba a ser horrible para ambas. Ella se tenía que separar de mí de nuevo y yo, que aunque el yoga me gusta, iba a estar pendiente de la hora para volver con mis hijos a los que no veía desde primera hora de la mañana. ¿Para qué hacer algo que no vas a disfrutar? Mejor estar junto a mis hijos y tener a Canija pegada cada segundo.

Y cada segundo es cada segundo. Si la dejo porque tengo que ir al baño, quitarme la ropa o ponerme el abrigo, ella llora de manera desconsolada. Si mi marido la coge ella intenta tirarse. Ya va aceptando poco a poco que otra persona la intente calmar, pero hay momentos en los que sólo yo lo consigo.

Esta angustia y ansiedad que está sufriendo va mejorando poco a poco, ahora algún minuto y un par de metros son el límite un par de veces al día. Si salgo de la habitación para ir a la cocina ella lo nota, me busca y se pone a llorar. Si me voy de casa cuando vuelvo y sabe que soy yo ya puedo ser rápida en tomarla en mis brazos porque o se tira de los de su padre o llora desconsoladamente totalmente bloqueada.

Si yo sólo la tuviera a ella sería sencillo, porque podría dedicarle todo mi tiempo en exclusiva, pero tengo dos más y ellos también necesitan mi atención. Si bien, mi marido es el que se encarga de estar más con ellos porque Canija me necesita a mí, exclusivamente a mí y no permite que sea otra persona, y mis hijos más mayores disfrutan mucho con su padre.


¿Esto que le ocurre a Canija es normal?


Extremadamente normal. Bichito y Pequeñín también lo han sufrido en menor medida. Mis hijos tienen lo que se denomina "apego seguro" y es por esto que la separación con su madre, que es su figura de apego, osease yo, les cuesta. Por desgracia y debido al tipo de sociedad que vivimos, tenemos que separarnos mientras yo voy a trabajar y ellos van resignándose al hecho de que tienen que estar con otras personas, en nuestro caso en la guarde, hasta que mamá vaya a por ellos.

Mi Pequeñín sí tiene forjada una relación de cariño, amor y respeto con su profe y su evolución ha sido más rápida. Pero mi Canija no, entre otras cosas porque apenas conocía a la cuidadora, aunque yo he pasado muchos días con ella en clase. Pero poco a poco va resignándose al hecho de que mami cuando la lleva no volverá en varias horas. E igual que yo sufro su ausencia en el trabajo, ella lo hace allí. Yo no lloro aunque me iría en ocasiones a hacerlo en el baño, echando de menos a mis hijos y con ganas de estar junto a ellos. Ella llora porque yo no estoy y la comprendo tanto.

Ella va llevándolo un poquito mejor y yo me alegro de que sea así, porque cada día se me parte el corazón cuando la dejo.

¿Vuestros hijos han experimentado esta angustia de la separación en alguna situación?

Si queréis leer más sobre este tema os dejo el enlace de un artículo de Carlos González aquí.

37 comentarios:

  1. Suu, debe ser durísimo para las dos. ¿Por qué leches en este país no se ayuda a las mamis para que puedan cuidar de sus hijos y los horarios de trabajo se adaptan a las familias? No lo entiendo, la verdad.

    Supongo que ya lo has pensado, porque dices que a veces ibas con Canija, ¿por qué no vais a clases de yoga o similar para mamis y peques y así tienes un tiempo a solas con Canija que parece las dos los necesitáis?
    A las mamis deberían ponernos cuando nacen los peques un par de brazos nuevos y darnos un reloj para parar el tiempo.

    Besitos,
    Carmen

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    1. Carmen, yo no digo que en el futuro no podamos, ahora es inviable. Encima es encima, tiene que haber contacto físico y a veces tendría que soltarla. Ella es feliz si yo no la bajo de la emei, así que nos tiramos todo el rato pegaditas. El problema está cuando la meto en el coche o la dejo en el suelo para ir al baño o cualquier cosa de esas. Si tengo que ayudar a mis hijos lo hago con ella a cuestas porque la produce mucha ansiedad separarse de mi, pero sobre todo perderme de vista.

      Así que creo que primero tenemos que superar ese punto y luego nos plantearemos más cosas. Mientras hacemos todo juntas. Es agobiante, sí, pero insisto que es porque tengo otros dos hijos que también necesitan mis cuidados y mis mimos.

      Yo encuentro refugio a nuestra separación en los dos meses que hemos pasado juntas, mi pequeña todavía no entiende por qué mamá se tiene que marchar :'(

      Besitos

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    2. Suu, te leo hace tiempo pero no he comentado nunca. Tengo dos niños (3 y 1 año). Mi peque también es de alta demanda y pierde los vientos por su madre, aunque misteriosamente en la guardería no lo pasa mal. Desde la cuarentena hasta los 10 meses hemos estado yendo a Pilates juntos. Muchos de los ejercicios los hacíamos con los niños en brazos o en las mochilas y ellos se lo pasan genial. Ahora tiene ya 12 meses y estamos yendo a matronatación. En la piscina los chicos están con los padres y la monitora nos va guiando para hacer los ejercicios. Te lo comento porque quizás no te has planteado estas opciones de actividades con la Canija que son con contacto físico y puede que os vayan bien.
      Muchos besos,
      Ros.

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    3. Ros, muchas gracias por animarte a comentar, os lo agradezco de verdad. Ojalá os pudiera conocer a todos. Te animo a que leas el enlace de Carlos González que he incluido, sabrás por qué de ese comportamiento.

      Como te digo ella necesita estar pegada todo el rato, si bien yo sé que hay muchos ejercicios que sí se hacen de forma conjunta, el simple hecho que la deje en el suelo le produce ansiedad. Ahora mismo creo que es inviable y prefiero seguir mi instinto e ir poquito a poco superándolo.

      Respecto a la matronatación tan pequeños y con la cantidad de problemas respiratorios que han tenido mis dos hijos no soy nada partidaria. Habrá niños a los que les vaya bien, pero a mi Bichito no y yo prefiero no llevar a Canija, a la que le ronronea el pecho también de forma habitual.

      Besitos y gracias

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  2. Suu ánimo!
    Como te entiendo. Mi mayor fue igual, lo pasamos muy mal pero fue mejorando.
    Poco a poco ira mejor, aunque hay niños a los que los cambios y sitios nuevos sin mama les cuesta más.
    Que rábia de obligaciones y necesidades laborales, y de como esta la conciliación.
    Mucho ánimo y calma.

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    1. Tetaupa, yo estoy segura que mejorará, pero tendrá que ser poco a poco, con mucha paciencia y mucho amor. Yo de verdad que intento que esté pegada a mí todo el rato, pero a veces es materialmente imposible, tengo que dejarla en la suelo para limpiarle el culo a sus hermanos.

      Besitos y gracias por los ánimos

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    2. Me ha llamado la atención tu comentario. Que cierto eso de que tienes que estar pendiente de cuidar a otros pero también de cuidar de ti misma. Las madres nos olvidamos de que somos mujeres y personas, ademas de maquinas de cuidar y limpiar y por encima de todo maquinas de dar amor.

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    1. Opiniones incorrectas, verdad que sí? :(

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  4. Pues yo tengo mucha suerte. Un trabajo que me permite currar a tiempo parcial en casa y unos abuelos que colaboran mucho cuando ni el papá ni yo podemos...Y ni por esas. A los 9-10 meses que tiene tu Canija, yo también me pasaba los días que estaba en casa con mi niño colgado de la Emei y las noches con la teta en su boca. Y de ir en el carrito cuando estoy yo, ni hablamos. Ahora ya tiene un año y parece mentira cómo está madurando en dos meses: sigue siendo él mismo, pero está más interesado en andar y explorar. De día es casi la misma historia, y todavía no sé lo que es hacer mis cositas yo sola en el baño de casa...pero de noche, ha empezado a estar bastante más tranquilo. Poco a poco, todo lo superan. ¡Pero qué te voy a decir a tí, con tres en casa! Mucho ánimo, Suu, ¡que eres una campeona!

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    1. 1maginary, yo creo que poco a poco iremos haciéndonos a todo, sobre todo con mucho cariño y paciencia.

      Gracias por los ánimos y me alegro mucho por vosotros. En mi caso a ella lo de explorar y andar con 10 meses se le da de miedo!!! Pero los días de guarde somos dos en uno.

      Besitos

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  5. Con la penita que da dejarlos, si encima sabes que lo pasan tan mal, aix...Con Peque también me sucedía, aunque quizás no era tan intenso. Poquito a poco.
    Un besote!

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    1. Mo, muchísima, es una pena :(

      Iremos poco a poco, seguro que con paciencia y mucho cariño lo superaremos.

      Besitos

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  6. A mi peque le pasa lo mismo, aún hoy con 28 meses le llevo todo el día colgado como un koalita (lástima de Emai) y duerme con la teta en la boca todavía ,que me tiene agotada, pues se sigue despertando más de 10 veces cada noche.
    La adaptación a la escuela infantil la lleva fatal. El primer trimestre le costó casi 2 meses adaptarse y a la vuelta después de las Navidades aún no lo hemos conseguido, entre las vacaciones y que su profe se fue y tiene una nueva le está costando un montón, (por lo que vuelve a dormir peor...) a ver si poco a poco lo vamos consiguiendo.
    Besos

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    1. Osonuda, lo que me acuerdo de ti cada noche, Canija es igual. Esta noche encima o teta en la boca o no dormía, así que la que no ha dormido he sido yo, me caigo por las esquinas.

      Mi Canija también ha cambiado de profe y lo llevan fatal. A ella volver le ha costado muchísimo cuando dejé de llevarla el trimestre pasado todavía no se había adaptado. En fin, que poco a poco.

      Besitos

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    2. hola suu, bueno yo te lo cuento desde la experiencia de una niña que no soportaba estar lejos de su hermana con la que tenia apego seguro, y te felicito por tu paciencia y que tienes mi admiración completa; yo no podía separarme de mi hermana de noche y si lo hacia no paraba de llorar mi hermana hizo conmigo lo que tu con tu hija me llevaba colgada a todas partes hasta que poco a poco comprendí que siempre iba estar ahí.
      paciencia y mucho mucho animo y fuerza.

      besitos de leche

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    3. Cyrille, muchísimas gracias por tu apoyo. Ayer mismo hablé con su profesora y me dijo que debía de cogerla menos y así ella se iría acostumbrando y yo la dije que no, que yo creía que ella necesitaba mi apoyo y estar pegada a mí y según fuera pasando el tiempo ella iría aumentando la distancia hacia mí. Yo quiero que mi hija sienta que su mami siempre va a estar para ella, que no se preocupe, que estoy ahí.

      Si yo estoy cocinando y no puedo cogerla, no la cojo, si estoy limpiándole el culo, por poner un ejemplo, a sus hermanos y ella llora, yo no puedo cogerla, pero si estoy sentada en el sofá o haciendo algo que no genera ningún peligro para ella si está pegada a mí, la cojo. Al que le parezca bien genial y al que le parezca mal me importa tres narices. Los niños saben diferenciar perfectamente quién es cada quién. Cierto es que a veces desespera escucharla llorar y no poder cogerla o ver esa dependencia tan brutal que tiene conmigo. Pero yo soy su mamá y como tal intentaré en la medida de mis posibilidades y circunstancias cubrir cada una de sus necesidades.

      Besitos de leche para ti también, muchas gracias por tu comentario y apoyo y por compartir tu experiencia.

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  7. Te leo con asiduidad porque tengo una niña de 8 meses y empecé a interesarme por tu blog durante el embarazo. Sigo y sigo leyendote por si alguna vez encuentro algún punto en común con mi experiencia como madre y así aprender de lo que cuentas, pero la verdad es que nada tienen que ver tus vivencias con las mías... Y esto del apego seguro no lo puedo comprender. Yo creo que un bebe es como tú le hagas, y si tratas de fluir con él adaptandole sin miedo a todo tipo de situación, él crecerá con más seguridad y tranquilidad y te lo transmitirá a ti, tú a él, y así sucesivamente. Espero que no te molestes por mi opinión, te respeto muchísimo, pero sinceramente pienso que algo no estás haciendo bien. No sé, demasiada protección, quizás. Toda mi vida he estado relacionada con bebés, por la profesión de mis padres, él pediatra y ella dueña de una escuela infantil, y eso me ha dado mucha seguridad para criar a mi niña. Creo que gracias a eso es una bendita y además súper feliz. La seguridad en la madre lo es todo, así pienso yo...

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  8. Cristina, cada persona tiene su opinión y a mí no me molesta. Lo del apego seguro no me lo he inventado yo sino que nace de estudios de psicólogos y pediatras especializados. Pero vaya, que allá cada cual. Mucho tendrá que ver tu forma de criar a tu hija y el tipo de madre que eres con tu hija, pero la forma de ser de tu hija es suya. Mi hija mayor es como tu hija, una bendita. El mediano es pura energía, feliz como no he visto y ha conocido nadie y ha creado una relación especial con su profe que mientras no estoy yo es su figura de apoyo. Y Canija es una niña súper feliz, a la que la cuesta irse con un desconocido y me alegro que sea así.

    Yo no creo que esté haciendo nada mal, al contrario, no sólo estoy segura sino que además animo a las madres a que creen este tipo de relación con sus hijos. Insisto que esto no me lo he inventado yo sino que hay estudios al respecto. Te animo a que leas el enlace de Carlos González que he puesto en el blog.

    Por supuesto respeto tu opinión, si bien no la comparto. Nuestros hijos nos enseñan muchas cosas, quizá tu hija pueda enseñarte algún día que ella tiene una forma de ser, que es sumamente especial y que no es como tú la haces sino que tiene personalidad propia.

    Besitos

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  9. La mía mayor era así, aunque la verdad nunca fue tan acusado. Como las dos son tan activas, en seguida pasaban de "la aburrida de su madre" y se iban tan contentas a descubrir mundo... La mayor, eso sí, tenía que estar viéndote, pero la pequeña ni eso. Es una exploradora total.
    Cada uno sale a lo que sale, oye. Ahora mismo tengo que "robarles" los achuchones, porque mimosas no me han salido. A lo mejor es que yo soy tan babosa, que las harto, o que se yo.
    Espero que se le pase la fase, por lo menos para que pueda adaptarse a la guarde sin tanta pena, que es horrible dejarles así.
    Mucho ánimo y un beso!

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    1. Teresavet, jajajajaja, a descubrir mundo!!!

      Canija es muy muy muy mimosa, la que menos Bichito, Pequeñín también es de mucho rozo.

      Va poco a poco, cada vez mejor, pero las noches son una tortura. En fin, qué vamos a hacerle!!!

      Besitos

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