jueves, 10 de abril de 2014

¿Se puede prevenir la obesidad con la lactancia materna?

Se ha observado que los niños alimentados con leche materna tienen mejores perfiles de insulina y leptina y pueden tener una mayor capacidad para autorregular la ingesta energética que los niños alimentados con fórmula. Por lo tanto, es plausible desde el punto de vista biológico esperar que haya una relación entre la lactancia materna y el riesgo de obesidad infantil. Sin embargo, la evidencia empírica global no es consistente. En algunos estudios observacionales, aunque no en todos, se ha encontrado una asociación durante la lactancia y un menor riesgo de obesidad infantil. Por el contrario, no se corroboró esta
asociación durante la lactancia y la infancia en el estudio prospectivo cuasiexperimental PROBIT, en el que, entre otras cosas, se comparó la presencia de obesidad en niños nacidos en hopitales "amigos del lactante" y en niños nacidos en hospitales no pertenecientes a esta inciativa (y que tuvieron resultados mucho mejores de lactancia materna). 
Para explicar la falta de consistencia en los hallazgos de los distintos estudios, en la presentación se discutirán varios posibles factores que pueden modificar la relación entre lactancia materna y obesidad infantil. Entre ellos están:
  1. exclusividad y duración de la lactancia materna
  2. diferentes tipos de alimentos y bebidas complementarios a los que se introducen a los lactantes menores de 6 meses de edad cuando ya no reciben exclusivamente leche materna o cuando se les ha destetado
  3. peso materno previo a la concepción y aumento excesivo de peso durante el embarazo.
La forma en la que estos factores contextuales puede modificar la relación de interés es clave para arrojar más luz sobre la posible relación entre la lactancia materna y la prevención de la obesidad infantil.

Rafael Pérez-Escamilla
Así dio comiendo la ponencia del Prof. Rafael Pérez-Escamilla, Oficina de Práctica en Salud Pública, Escuela de Salud Pública de Yale, New Haven.

La nutrición desde las etapas tempranas de la vida es determinante. La ganancia de peso rápida en bebés menores de un año condiciona su peso en el futuro. La ingestión excesiva de calorías en el primer año de vida condiciona el resto de su vida pudiendo padecer obesidad infantil.

Se cree que hay una relación causal entre la lactancia materna y la obesidad infantil, entre otras cosas porque el bebé amamantado controla las calorías que ingiere sin ser más de lo necesario, mientras que en los niños alimentado con fórmula es la madre la que decide cuánto tiene que tomar.

Sin embargo, el estudio PROBIT no encontró efecto de la lactancia materna en obesidad a los seis años, aunque tuvo poco poder estadístico. Además cuatro metaanálisis tampoco encontraron correlación, y el impacto que encontraron fue muy pequeño, entre lactancia materna y menor riesgo de obesidad infantil. Un estudio llevado a cabo en Grecia concluyó que la lactancia materna atenúa el riego de padecer obesidad infantil.

No sólo se estudió el impacto de la lactancia materna sino también el peso de la madre antes y durante el embarazo y se llegó a la conclusión de que la obesidad maternal interfiere en la obesidad infantil, la obesidad materna influye a través de mecanismos epigenéticos en la obesidad infantil. La obesidad previa al embarazo y la ganancia de peso excesiva durante éste aumenta el riesgo de obesidad infantil, por lo que debemos tener cuidado en esta etapa tan maravillosa de nuestra vida.

Es muy importante tener en cuanta la alimentación en el primer año de vida de nuestro bebé. Las mamás con una alimentación variada, pasan, a través primero de la placenta y después de su leche, un amplio rango de sabores al bebé, predisponiéndoles a ellos. De tal forma que la dieta de la madre influye en el gusto por algunos alimentos del bebé.

Tenemos que ser conscientes de que los bebés crecen de forma diferente, y crecen de forma diferente porque ingieren de forma diferente. Un bebé crece más paulativamente no porque la mamá tiene menos leche sino porque el bebé quiere menos leche. Yo esto lo he comprobado con mis propios hijos y si bien Pequeñín era capaz de comerse un biberón de mi leche de entre 250-300ml del tirón, Canija le cuesta bastante comer más de 100ml. Y si ella no toma más es porque no quiere más. Pequeñín se crió fuerte, duro cuando le cogías y Canija es pequeñita y cuando la coges notas que pesa poquito. Ambos tienen un crecimiento normal, pero uno, a la misma edad, comía más que el otro.

La lactancia materna puede proteger a los niños contra la obesidad infantil. Si bien, hasta hace poco se pensaba que la predisposición genética no se puede cambiar, sin embargo, esto no es cierto. Gracias al estudio del impacto de la lactancia materna en la obesidad infantil, se ha visto que la lactancia materna protege a los niños con predisposición genética a la obesidad infantil.

La conclusión a la que llegó el profesor Pérez-Escamilla y con la que concluyó fue: "la lactancia materna debe de ser promovida tanto para la salud de la madre como para la de los niños. Es necesario que las mamás reciban todo el apoyo y debemos de dar confianza a las madres lactantes".

Gran ponencia para comenzar el 9º Simposio Internacional de Lactancia Materna.

5 comentarios:

  1. Ay! Esto de la lactancia es todo un mundo por descubrir... cuantas más cosas aprendo, más me doy cuenta de que me queda todavía mucho por saber sobre su funcionamiento. Muchas gracias por este resumen, me ha parecido muy interesante ya que nunca me había parado a pensar sobre lactancia y obesidad infantil. Lo tendré muy presente. Gracias de nuevo, genial post!!!
    Besazos!!

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    1. Montse, la verdad es que hay muchas cosas que no conocemos :)

      Creo que se está buscando "la cura" a una pandemia que está viviendo esta sociedad moderna y quizá la leche materna ayude a nuestros pequeños. Ojalá los estudios hubieran sido concluyentes, pero como decía el profesor, tendrá que seguir investigando.

      Besitos

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  2. La lactancia materna es beneficiosa en todos los sentidos, hasta ahí totalmente de acuerdo, pero me da la sensación de que en este artículo sacamos conclusiones antes de tener ninguna prueba. Sabemos de antemano qué resultados queremos obtener de un estudio determinado e interpretamos los resultados de acuerdo a esa idea preconcebida. Defensores de la lactancia materna, por favor, no manipulemos y seamos objetivos porque de lo contrario perdemos credibilidad.

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    1. Rosa, creo que ahí te equivocas porque a mí me parece que en ningún momento se sacan conclusiones manipulando porque entonces en vez de "el estudio PROBIT no encontró efecto de la lactancia materna en obesidad a los seis años" o que "se ha visto que la lactancia materna protege a los niños con predisposición genética a la obesidad infantil" sino que se diría que "la lactancia materna protege al niño de padecer obesidad infantil".

      Este post ha sido escrito con los datos que el Profesor Pérez-Escamilla ha concluido de sus estudios, con evidencia científica. Si esto no te vale no sé yo qué es lo que necesitas.

      Besitos

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Seguro que tienes algo que escribir. Sí, sí, eso que estás pensando