jueves, 18 de septiembre de 2014

Adaptaciones y lloros

Afrontamos la semana pasada el periodo de adaptación de Pequeñín al cole de mayores y de Canija a la guarde. Bichito es toda una princesa que disfruta yendo al cole con sus amigos y su profe, de los que se ha acordado constantemente estas vacaciones. Volver, para ella, ha sido genial y ha afrontado el inicio de curso con alegría y entusiasmo.

Gracias a ella y a su dulzura Pequeñín ha ido cada día contento al cole. Al fin y al cabo, aunque él es "poco mayor" según sus palabras textuales, su hermana mayor le animaba diciéndole que ella iba a cuidar de él en el patio, que jugaría con él y nunca estaría solo. Gracias a ella mi Pequeñín ha tenido un inicio de curso fantástico, hasta hoy.

Estamos a jueves, no se echa la siesta porque hay horario continuo, está cansado y cuando le he despertado esta mañana ya iba retorcido. Después de desayunar ya no quería ponerse las zapatillas y hemos tardado en conseguirlo y según cerrábamos la puerta de casa he escuchado el primer: "no quiero ir al cole". He intentado jugar con él, hemos llevado a Bichito antes que a él y le he llenado las orejas de besos para que le duren a lo largo del día hasta que mamá vuelva a casa (lo cual le ha resultado graciosísimo y nos hemos reído un montón juntos). En la puerta de clase un compañero quería escaparse y gritaba llamando a su mamá. Nada era consuelo para mi hijo en esos momentos así que cuando le he dejado comenzaba a llorar. Y yo también.

Sé que es normal, que para él es un cambio muy drástico, que de hecho tiene mucha suerte de tener una hermana que le quiere muchísimo y le cuida. Pero aún así necesita encontrar su lugar, ya no sólo en el cole sino también en casa.

Mi niño hasta hace poco era el pequeño, ahora es el mediano y le cuesta todavía encontrar la forma adecuada para interactuar con Canija. Me paso el día diciendo que la deje, pero he de reconocer que hace un año también se lo decía con Bichito y confiando en él y teniendo un poco de paciencia, pudimos ver cómo empezaron a encontrar la forma de relacionarse y comunicarse juntos. Y os puedo asegurar que se me cae la baba viéndoles jugar y divertirse y cómo se buscan cuando están separados.

Ahora es el turno de conseguirlo con su hermana pequeña, que pasó de ser un bebé a una pequeñaja que además de no dejarnos dormir, es una gamberra muy graciosa, lo cual no ayuda nada. Y justo en este momento empieza el cole y él tiene un batiburrillo de sentimientos encontrados que unido a su cansancio y el mío se nos hace un mundo. A él y a mí.

Dejar a mi Pequeñín hoy llorando me ha puesto un nudo enorme en el estómago. A lo largo del día han sido varias las veces que mis ojos se han llenado de lágrimas y hoy me está costando mucho el día. Recuerdo sus lágrimas resbalando por sus mejillas mientras me despedía dándole besos y tengo unas ganas locas de volver a casa para abrazarle y besarle.

Por suerte Canija, cosa que no me esperaba en absoluto, lo lleva muy bien, "aparentemente". Le echa los brazos a la profe, no llora y cuando me ve viene corriendo, me abraza y rápidamente intenta tumbarse mientras mete la mano por mi camiseta para sacarme una teta. Si no fuera porque se pasa la tarde encima mío (cosa que tampoco ayuda con Pequeñín) y las noches que me da, estaría alucinando y es que me esperaba muchos más lloros en su caso que en el de Pequeñín. Lo cual creo que es parte del causante de este desasosiego en mi interior.

Como algún día deje a los dos llorando me da algo. Si todavía ahora no he conseguido remontar el día, sigo muy triste y con ganas de echarme a llorar, no sé qué será de mí como me pase con los dos en el mismo día o los tres, nunca se sabe...

Y vuestros hijos, ¿cómo se están llevando la vuelta al cole? ¿Qué tal aquellos que están en periodo de adaptación?



22 comentarios:

  1. La mía también a empezado el cole este año, de momento solo va dos horas y va con sueño pero va bien y sale contenta, a ver el lunes, cualquier cosa que te diga ya la sabrás tu, así que te mando un gran abrazo que a mi me reconfortan mucho, besotes

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    1. Susana, me alegro que la adaptación vaya yendo bien y ojalá siga así :)

      Besitos a ti también

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  2. El mio aún esperará al año que viene para empezar el cole, pero me imagino ese momento muy duro!! Dejar a tu hijo allí llorando debe dejar un mal cuerpo increíble. Mucho ánimo!! Espero que pronto esteis adaptados y tu Pequeñín se despida de ti con una sonrisa. Un beso

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    1. Marmes, para ellos yo creo que lo es y para nosotros también, porque cuando se queda bien perfecto, pero cuando está llorando se te parte el alma. Hoy irá mejor, estoy segura!!!

      Besitos

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  3. Como te entiendo Suu. Jose me dice todos los días q no quiere ir al cole pq no estoy yo. :-(
    Gracias a llenarle las orejas de besos no se queda llorando. Me encanta q a Pequeñin le guste tb ;-) Pero aun le queda por ir contento, no tener q usar todos los cambios de ropa, y volver a su caracter habitual. Muchos animos. Todo llega, aunq se nos parta el corazon x el camino, xo cuando llegue la normalidad tb se nos recompone :-) Un besote guapa. Belén

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    1. Belén, gracias a ti le llené las orejas de besos, jajajajaja. Mira que te conté el día anterior que él estaba tan contento, pues nada oye, al día siguiente el pobrecito mío lloraba, creo que debió escucharme...

      Espero que hoy sea un día fantástico para todos!!! Miles de besos bonita

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  4. Yo montaba unos pollos cada vez que mi madre me dejaba en madrugadores para irse a trabajar, que todavía me acuerdo.

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    1. Opiniones, me cachis en la mar, qué mal se pasa!!!

      Yo recuerdo el primer día que me dejaron mis abuelos mientras subía las escaleras de un colegio nuevo :'(

      Besitos

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  5. Tiene que ser muy duro... :-( Te mando un beso fuerte y espero que hoy vaya todo mejor.

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    1. Drew, mucho. Hoy ha ido muchísimo mejor, que conste que me lo he currado muy mucho y ha estado toda la mañana riéndose.

      Besitos

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  6. A Bruno también le está costando. Pensaba que iría a clase con sus hermanos, no solo...
    En todo caso, aunque se queda llorando y a mi se me parte el alma, sé que se le pasa enseguida y cuando le recogemos está contento y por las tardes está contento también, juega, ríe y canta.
    Nada que ver con la guarde, en la que también se quedaba llorando, y luego estaba todo el día pegadito a mamá y sólo quería teta y con mama.
    Así que espero que poco a poco se quede sin llantos. Deseo lo mismo para Pequeñín
    Besos

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    1. Osonuda, ay pobre.

      Pequeñín no, ayer por lo visto cuando le recogió su padre, estaba enfadado. Hoy ha sido mucho mejor, hemos jugado desde que se ha levantado, yo me he despertado a las 6 para dejarlo preparado casi todo y poder prestarle más atención por la mañana y él se ha quedado fenomenal, de hecho quería ser el primero en vez de Bichito. Ojalá lo de ayer sea sólo un día esporádico.

      Besitos

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  7. Peque ha empezado contento de ver a sus amigos y hacer cosas nuevas... Pero recuerdo que cuando iba a la escuela infantil durante el segundo año mucho días lo dejaba llorando, y se pasa taaaaan mal... Muchos ánimos guapetona.
    Muas!

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    1. Mo, me alegro muchísimo que Peque haya empezado así. Cuando se quedan llorando nos invade una tristeza enorme :'(

      Besitos

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Seguro que tienes algo que escribir. Sí, sí, eso que estás pensando