martes, 27 de enero de 2015

Se hizo realidad

Tenía que pasar, como os conté, algo importante en este 2015, antes del 16/03/2015, fecha en la que Canija cumple 2 años. Y ayer, se hizo realidad. Ayer nos compramos una casa más grande, donde poder vivir los 5 y no en nuestro ático de 2 habitaciones. Ayer no dieron las llaves y a la salida del cole fuimos todos a verla, la que será nuestro hogar durante los próximos años.

Los niños están emocionadísimos, eso de tener una habitación para cada uno es total, aunque ellos quieren, en principio, seguir durmiendo los tres juntos. Sus padres también y mucho, sólo le pido que seamos, por lo menos, tan felices como lo hemos sido hasta ahora en la casa que dentro de poco dejaremos.

El 2015 arranca con otro cambio importante en nuestra vida y ahora toca darle forma: esta tarde vienen a medir la cocina que ya tengo presupuestada, después encimera y electrodomésticos, dar de alta la luz, agua, teléfono, gas, etc, etc, etc. Febrero será un mes de reforma, cambio de suelos, pintar alguna pared y en Marzo haremos la mudanza. Esperamos que en abril estemos ya instalados en nuestra nueva casa. Eso sí, en el mismo barrio, a 1 kilómetro de la de ahora.

2015 también trae alguna cosilla mala: a Bichito tienen que operarle, poca cosa, pero con anestesia general. Aunque eso ya os lo contaré cuando sea el momento.

Así que nos toca volver a empezar, pero esta vez no seremos 2 como en el 2007, ahora en 2015 seremos 5 y dicen que la unión hace la fuerza.

¡¡¡¡A POR TODAS FAMILIA!!!!

miércoles, 7 de enero de 2015

Feliz Navidad, Feliz Año y Felices Reyes

No me puedo creer que haya estado casi dos meses sin escribir nada. Madre mía!!! Acabo de comprobar que mi última entrada data del 12/11/2014. Os pido perdón, por no pasarme ni para felicitaros las Navidades, ni el Año Nuevo ni desearos que paséis una inolvidable noche mágica de Reyes.

Hoy me incorporo al trabajo, con más sueño que vergüenza, pero habiendo disfrutado de unas vacaciones fantásticas junto a mi familia, of course. Me incorporo hinchada, como una bola, de tanto comer, tanto roscón y tanta celebración, pero he disfrutado como una enana y espero que vosotros también.

Siempre he preferido los pares, pero la verdad es que la mayoría de las cosas que pasan en mi vida y mi familia, desde que conocí a mi marido, pasa en años impares:

  • 2005: conocí a Ale y nos fuimos a vivir juntos (fue el amor de mi vida, desde la primera noche que pasamos juntos, lo sentí)
  • 2007: nos casamos, antes incluso de hacer 2 años de novios.
  • 2009: nació Bichito, antes incluso de hacer 2 años de casados. Fue entonces cuando comenzamos a conocer qué era realmente la felicidad y a conocer la pureza y dulzura personificada.
  • 2011: nació Pequeñín, antes incluso de que Bichito cumpliera 2 años. Y la felicidad siguió creciendo y creciendo, y aprendimos lo divertido y maravilloso que resulta observar cómo se relacionan tus hijos y lo felices que son juntos. 
  • 2013: nació Canija, antes incluso de que Pequeñín cumpliera 2 años. Y entonces la felicidad fue plena y empezamos a conocer lo que significa no dormir apenas nada y a tener ojeras kilométricas y a envejecer y a hacer malabarismos. Pero la felicidad en nuestra familia sigue creciendo y seguimos disfrutando cada día viendo a nuestros hijos crecer.
Así que este 2015 toca algo gordo, está claro, los números no mienten. Y tiene que ser, según progresión, antes de 16/03/2015 (día en la que nació Canija). Nosotros hemos puesto en marcha un nuevo cambio y espero que sea muy pronto, muy pronto, muy pronto. Os prometo que os mantengo informados cuando esto suceda.

Y como os he tenido abandonados ¡¡¡Feliz Año!!! 

Espero que hayáis disfrutado de las fiestas navideñas y que los reyes os hayan traído muchas cositas.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

¿Qué llevas al salir de casa?

Desde que soy madre he evolucionado mucho, con cada nacimiento de mis hijos, no voy a decir que he cambiado, pero sí que me he desarrollado en muchos aspectos.

Reconozco que en algunos soy una versión mejorada de mí misma, y cada uno de ellos de me ha hecho progresar de manera diferente. De todas las maneras posible, no sólo a nivel emocional sino sobre todo en el práctico, ser madre de tres hijos tan pequeños y de diferentes edades, agudiza el ingenio.

Recuerdo cuando nació Bichito, ella no fue porteada hasta el año y medio y la llevaba en su carrito. En él, un bolso enorme a juego con un porrón de huecos y departamentos, lleno de todas y cada una de las cosas posibles: "Agua por si tiene sed, un cambio por si se caga, una chaqueta por si hace frío, unos palitos de pan por si tiene hambre y yo no puedo parar a darle la teta, otro cambio por si se vuelve a cagar o por si regurgita un poco, otro cambio más por si esta vez se le escapa un poco de pis, un juegue, otro, otro, toallitas, pañales, crema del culo, etc, etc, etc". Llevaba un sinfín de cosas en el enorme bolso y en la cesta de abajo del carro. Además, una bandolera colgaba también con mi monedero y el móvil, no creo que yo llevara nada más.

La mayoría de cosas me parecían imprescindibles, hasta que tuve el siguiente hijo. Entonces Pequeñín fue porteado, tenía las manos libres, para abrazar a mi hija, para jugar con ella mientras mi pequeño dormía, para acompañarla de la mano, corretear y jugar por la calle. Ya no iba a cargar yo con aquella bolsa enorme, ni yo podía ponerme una cesta debajo para echar chaquetas y mantas inservibles, así que tocaba ser práctica y llevar poco más que lo justo. Una mochila con agua, pañales, toallitas, un cambio y mi monedero era suficiente. Sin embargo, me fijaba en esas madres con su carro y sus bolsos cada vez más grandes, llenos a rebosar de cosas que seguramente sólo lo habrán utilizado un par de veces, como me ocurrió a mí. Ya no había por sis, ya sólo había lo que creía en aquel entonces que sería lo mínimo.

Y entonces llegó Canija y con dos niños tan pequeños (Pequeñín no había cumplido los 2 años y Bichito tenía 3) llegó el momento de economizar. Cualquiera que me conozca en persona sabe que he ido desde el primer momento con los tres a todos los sitios, la Mochila Ergonómica Emeibaby ha sido mi mejor aliado, no sólo por su versatilidad sino por lo rápida que resulta ponérsela, sin necesidad de ajuste, y puedo aseguraros que dos niños más tan chiquititos eso era importantísimo. Pero qué pasó con el bolso/mochila, pues que mis cosas las empecé a llevar en una riñonera y las de los niños pues en una minimochila o en una bolsa en el coche.

Si salimos a dar una vuelta, hemos cambiado a Canija el pañal en casa y no tengo previsto que se cague (sí, esto llegamos a saberlo) no suelo llevar ningún cambio y salgo sólo y exclusivamente con mi cartera, el móvil y mis hijos. Si ocurre algo, en donde sea, se compra. Vivimos en Madrid, al lado de centros comerciales y negocios por doquier que me permiten comprar desde toallitas y pañales si se manchan, agua o comida si tienen hambre e incluso ropa si se cagan, mean o vomitan encima. Y así salgo sin tener que estar pendiente de un bolso o una mochila, sino de ellos, que cuando empiezan a correr en direcciones opuestas os aseguro que necesitáis las dos piernas, las dos manos y cuatro ojos si fuera posible.

En vez de que a medida que tu familia crece tu bolso también, es justo al contrario, en la mayoría de los casos, y el tamaño de tu bolso en inversamente proporcional al número de hijos que tengas. Yo no voy a tener más, si no entonces desaparecía hasta la riñonera (que en muchos casos con unas monedas en el bolsillo vale). Y ahora ya no miro a esas madres con bolsos enormes, que estoy segura que siguen llevando, parece que cuanto más grande el bolso maternal mejor, ahora son ellas las que me miran pensando que soy una insensata y que cómo se me ocurre salir de casa "con lo puesto". Hace un tiempo me encontré con una madre de tres como yo en una cafetería, ninguna llevaba toallitas y, sin embargo, el otro día comiendo en el trabajo una mamá con un bolso enorme me comentó que era para llevar las cosas de su hijo, entre ellas sus toallitas :)

Cuando salís de casa, ¿cuál es el tamaño de vuestro bolso? ¿Qué lleváis en él? ¿Creéis que todo es necesario? Y ya para saber si mi teoría es cierta, ¿cuántos hijos tenéis?

miércoles, 29 de octubre de 2014

Sentimiento de Culpa

El sentimiento de culpa es una emoción inmovilizante y destructiva, que puede aparecer en cualquier momento de la vida.

Así es como me siento yo ahora mismo, tengo este sentimiento horrible que sé que no me merezco, pero que yo misma me impongo al preguntarme cómo podría...

 El lunes de la pasada semana fui con Canija a su control periódico de peso, porque Canija hace honor a su nombre y es chiquitita. Se sale de gráficas, de las creadas con niños alimentados a biberón y las de la OMS para niños alimentados con leche materna. Por debajo, bastante por debajo. Pero como sigue creciendo despacito, pues sólo la controlan mensualmente: que crece, fenomenal, que no, pues nos derivaran al hospital a que la hagan pruebas de la hormona de crecimiento, entre otros. Por ahora siguen controlándola en el centro de salud. He de decir que esto me genera estrés, porque aunque no vivimos pendientes de una báscula sí que nos condicionan las cifras que mes a mes nos regale el dichoso aparato.

Canija llevaba desde el viernes de hace dos semanas sin apenas comer porque tenía fiebre y un poco de tos. Por suerte comía teta y como no creía que fuera nada urgente, esperé al lunes para que la echaran un ojo además de pesarla. Se encontraba activa aunque con fiebre y con muchas ganas de cachondeo, pegando patadas a un balón y corriendo con sus hermanos. Después de pesarla y de coger en el último mes 10 gramos, en el mes anterior perdió peso, pasó a mirarle los pulmones como yo le pedí. No sonaban demasiado bien, por lo que aerosoles y control al día siguiente. Aquello no mejoró en 24 horas, radiografía, moco en el pulmón derecho con posibilidad de consolidarse, total que al hospital. Al entrar y ver que su saturación era del 91% pensé que ya no salíamos de allí.

 Aerosoles, oxígeno, etc, etc. Y después de varias horas y gracias a su excelente estado anímico, la dieron el alta con vigilancia extrema y volver al día siguiente. Bronconeumonía. No quisieron ingresarla porque efectivamente ella estaba colaboradora, jugaba, comía teta (aunque entonces su saturación bajaba a 88%) y reía muchísimo, así que mejor dormir en casa con 4 puf de ventolín cada 2-4 horas, antibiótico y corticoides y volver al hospital al día siguiente.

Miércoles y jueves en el hospital por el día y por la noche en casa ha hecho que se vaya recuperando poco a poco y así sigue a poquitos, peeeeeeeeeeero apenas comía. Total que ha perdido ya medio kilo y yo desespero. No sé ni que hacer porque a mí no me deja darle absolutamente nada excepto teta.

Al verme incapaz de que coma otra cosa que no sea teta, me ha crecido en mi interior un sentimiento de culpa por no producir más leche y alimentarla ahora que está malita con lo único que quiere. Y sí, mi pecho produce exactamente lo que Canija necesita y no más, pero aún así, sigo sintiendo esa horrible sensación y no dejo de echarme la culpa. Ver cómo tu hija pierde peso y cada día está más débil porque no quiere comer, genera un miedo difícil de gestionar, muy difícil.

Siempre que me llega este sentimiento de culpa me acuerdo de una gran amiga que ha recorrido ese camino de ida y de vuelta y que sabe gestionarlo. Yo, por desgracia, no lo consigo y admiro mucho su capacidad, su tenacidad y su fuerza interior. Sé que ella ha sufrido mucho para llegar a ese punto, como bien dice ha ido y ha vuelto, yo todavía me encuentro a medio camino. Me ayuda muchísimo hablar con ella y me siento una imbécil, por suerte ella siempre está ahí para escucharme y apoyarme, gracias bonita si lo lees.

Suelo ser demasiado retrospectiva hacia mí misma, pero me jode serlo en estos momentos porque siento impotencia y busco en mí el problema para encontrar una solución, pero ahora mismo el problema no soy yo. ¿Os ha ocurrido alguna vez lo mismo?

Canija va mejor, muy despacito, lleva días con diarrea porque además de estar ella mala hemos tenido un par de virus más que nos han afectado a todos, menos a Bichito, todo sea dicho.

viernes, 17 de octubre de 2014

Una vida de placeres

Una de las cosas que aprendí de Loreto Laguna el pasado sábado en #UnDiaDeCalma fue que dar las gracias cada día por algo nos hace sentir más felices. Para que algo se convierta en hábito debe de hacerse 21 días seguidos y yo quiero ponerlo en práctica.

Dar las gracias libera endorfinas que son las hormonas de la felicidad, así que voy a hacerlo pero a mi manera. Me explico: Voy a dar las gracias por tres cosas diferentes cada día y voy a empezar por mis hijos, que es lo que más quiero en el mundo. Voy a centrarme en ellos, que como son tres me vienen al pelo y voy a dar las gracias para verbalizar algo que me haya producido felicidad plena. Así, a lo largo del día podré tener conciencia de esos momentos y me acompañarán en el día. Allá voy:

- Gracias Canija porque he podido despertarte hoy comiéndote a besos. 
Qué preciosa está la jodía dormida, verla con sus ojos cerrados y quieta, descansando plácidamente. Poder acercarme a ella, tumbarme sin que se despierte y comenzar a darle besitos, por su cara, por su cuello y olerla mientras se despereza es maravilloso. Gracias, ha sido verdaderamente un placer.

- Gracias Pequeñín por tirarme al suelo de un abrazo y hacerme bollo.
Porque reírse por las mañanas es lo mejor del mundo y aunque últimamente tú y yo estamos con un tira y afloja, esta mañana ha sido súper divertido, sobre todo cuando han venido tus hermanas y se han tirado encima nuestro al grito de: BOLLOOOOOOOOO!!!!

- Gracias Bichito por tu ternura, tu despertar dulce y tus abrazos y besos.
Tener una hija tan dulce me hace ver la vida de color de rosa. A mí no me gustaba el rosa y desde que la tengo a ella me encanta. Te mira con esos ojos de amor que sólo puedes derretirte.

Yo he notado que vengo más alegre, aunque yo ya lo soy un rato, pero cuando he tenido algún bajoncillo me he acordado de estos tres momento y he empezado a sonreír.

¿Vosotros dais las gracias cada día? ¿Os unís a mí?

miércoles, 15 de octubre de 2014

Luz al final del túnel

Shhhh!!! Yo creo que Canija me lee, mejor dicho estoy segura que me lee los pensamientos antes de los que escriba porque esta entrada empecé a escribirla ayer y hoy hemos pasado una noche regulera. Aún así quiero contaros nuestros avances.

Después de escribir la última entrada sobre el sueño de Canija y mi cansancio, sobre la intención de hablar con la pediatra y buscar respuestas haciéndole una analítica o un estudio del sueño, de pronto empezó a dormir y, por lo tanto, empezamos a descansar. Hemos pasado de golpe y porrazo, de 5-10 despertares nocturnos y con desvelos de 1 hora una a dos veces en la noche, a 2-3 despertares y tachán!!! 0 desvelos. Como lo leéis 0 DESVELOS!!!! (Esta noche no cuenta).

Llevamos así 1 semana y he tardado en contároslo porque el día que iba a hacerlo se desveló media hora, así que preferí esperar por si aquello no auguraba mejoras. Pero, contra todo pronóstico, Canija va durmiendo mejor, mucho mejor. Incluso una noche la acosté a las 22 y eran las 5 de la mañana y todavía no había aparecido por mi habitación. Yo estaba preocupada, pero me quedé esperándola y escuchando los sonidos de la respiración de mis hijos, tranquila y disfrutando relajada de no tener sueño.

Después de muchos meses yo había conseguido dormir 5 horas del tirón, 5 HORAS!!! Lo escribo y me parece increíble. Apareció media hora después en mi cama, yo la estaba esperando, no tenía ni pizca de sueño. Después de meses y meses sobreviviendo con 2-3 horas diarias en tramos de 15-30 minutos, 5 horas me cargaron las pilas y no fui capaz de dormirme. No ha habido otra noche igual con tantas horas del tirón, pero esta última semana hemos dormido muy bien, con una media de 5-6 horas de sueño diarias y con unas 3 horas del tirón cada noche (repito, esta noche no cuenta).

Mi cuerpo está acostumbrado a dormir escasas horas y en cuanto cojo un sueño de 3-4 horas seguidas, luego me cuesta mucho volverme a dormir y muchas veces ni lo consigo. Si esto sigue así, que lo espero y lo deseo con todas mis fuerzas, tendré que reaprender a dormir, porque ahora mismo tengo tal desbarajuste que necesito recuperar hábitos saludables para obtener un descanso óptimo.

Cualquier mejoría, por pequeña que sea, para mí es un peldaño más de la escalera, es un hito que me acerca a conseguir mi objetivo. En lo que más he notado estas horas de sueño es en mi paciencia y en el control de mi ira, aunque aquí me queda un largo camino todavía por recorrer. Muchos meses sin apenas dormir, muchos días de gritos y de no conseguir controlar esta ira, han hecho mella en mí, pero siento que voy a ser capaz de gestionarla.

Aunque esta noche ha sido regulera, quería compartir esta luz tan brillante al final del túnel, este atisbo de esperanza que parecía que jamás ocurriría y que me hacer sentirme mucho más fuerte en mis convicciones. Habrá muchas noches malas, no voy a engañarme, y en este momento todavía serán las que más, pero por fin empiezan a no ser todas. Así que ánimo a todas aquellas familias que como nosotros tienen una Canija en su vida, que les ha robado el corazón y, también el descanso. Por suerte, todo llega.

Aprovecho la entrada de hoy

¡¡¡FELIZ ANIVERSARIO DE NOVIOS ALE!!! TE QUIERO

martes, 14 de octubre de 2014

#UnDiaDeCalma by Medela

Medela y yo estamos en perfecta sintonía. Ya os he dicho muchas veces que una de las cosas por las que yo creo y apoyo a Medela es por lo que invierten en lactancia materna. Medela no es sólo una marca de sacaleches, es una empresa que se dedica también a la investigación y que contribuye apoyando a las madres lactantes y sus bebés.

Cuando hace 10 días recibí la invitación para asistir a un evento que organizaba el sábado 11/10 para celebrar la semana mundial de la lactancia materna asentí sin revisar si quiera de qué iba. Por qué? Fácil, pues porque estaba segura que me iba a encantar, porque mis chicas Medela son increíbles y tengo una estrecha relación con ellas, por lo que confío muchísimo en todo lo que hacen.

Dije que sí y luego más detenidamente revisé qué íbamos a hacer. Fue entonces cuando pensé: "Lo habrán preparado para mí?"
"La Calma será el objetivo de este encuentro, donde una coach acreditada te explicará cómo superar las situaciones de estrés y una consultora de lactancia IBCLC te aconsejará sobre cómo conciliar trabajo y lactancia materna.
Además, podrás disfrutar de una sesión de Mindfulness mientras tu pareja aprende yoga para bebés y los niños se divierten en nuestra ludoteca."
Estas chicas saben perfectamente necesitaba, Calma y me vino genial, en serio.

Escuché a una coach y anoté mentalmente algunas pautas para momentos familiares de estrés, que ya he puesto en práctica, todo sea dicho. Además, compartir con ella mis intentos frustrados para conseguir gestionar mi ira, me hizo verbalizar lo que más me preocupa en la crianza de mis hijos. Me está costando mucho y en algunas ocasiones, sobre todo cuando me falta el sueño, no lo consigo. Pero estoy segura que lo conseguiré, no me cabe la menor duda.

La sesión de Mindfulness me asombró porque gracias a ella pude darme cuenta el fuerte dolor de espalda que tengo. Lo siguiente hubiera sido que Medela hubiera puesto un fisio, pero ya era mucho pedir.

Y aunque la conciliación del trabajo con la lactancia materna lo tengo más que superado, escuchar a una IBCLC es siempre un placer.

El programa del evento poco y mucho tenía que ver con la lactancia materna, pero lo que más me gustó fueron sus ganas por cuidarnos y ayudarnos en el día a día con nuestras familias. Pero ya no sólo a nosotros, sino también a nuestros pequeños. Mis hijos lo pasaron pipa haciendo actividades:

  • pintaron y construyeron una araña y una medusa, que podéis ver en la imagen junto a mi "acreditación" (jijiji, de estas tengo ya un pañao)
  • hicieron "yoga" por decirlo de alguna manera, aunque como bien las expliqué en la misma frase no hay cabida para Canija y relax, 
  • disfrutaron comiendo todo lo que allí les prepararon (a ellos y a nosotros) - (Nota mental para Medela: Por favor, la próxima menos donuts y chuches, que mi Pequeñín se comió un montón de ellos!!)
Salimos de allí encantados porque toda la familia pasó una mañana muy agradable. Rematamos #UnDiaDeCalma con una serie tirada en el sofá mientras mis pequeños y mi marido se echaban una siesta agotados de la mañana tan chupi que pasamos.

Gracias a Medela por este día tan guay.